martes, 29 de noviembre de 2011

Especial "Voy a tener Suerte"


Alguno podría preguntarse si tenemos que contratar a un chamán o a un hechicero para alejar a los malos espíritus y que nos echen un cable, puesto que la Unificación, la de Bellvitge, ya nos puso en antecedentes hace dos semanas. Y más que el mal de ojo, nos dejó el ojo como la bandera de la República Popular de Corea (sí, esa que tiene puntos de sutura alrededor del yin-yan). No, al único que vamos a contratar es a Junior, que no tiene ni idea de magia, pero le cae bien a Rafi. Y a Carri. Con eso basta.

Y es que no contamos con tantos recursos como para gastarlos en ajos o en herraduras, puesto que la subvención pública no da para tanto y alguno se preguntaría si hemos comprado un caballo (debe ser que, desde los tiempos de Manolo, no se ha visto nada parecido). En nuestras instalaciones, además, ni siquiera podemos tocar madera (aunque, si lo hacéis con cariño, Úbeda se dejará manipular), buscar tréboles de cuatro hojas (si fueran balones, Pierre encontraría miles) o llevar unas patas de conejo (aunque si veis un conejo con patas, se lo podéis decir a Paco). Así que, de cara al partido para el Levante, vamos a hacer una serie de recomendaciones para nuestros queridos socios y simpatizantes, más allá del Protocolo “Working Bollocks Off” (Echarle huevos) firmado por Joseph Lewis & German Waen.

Antes de nada, solo querríamos recordar que NO somos supersticiosos. En la línea de la filosofía de Pierre, la alegría del día de La Florida debía encontrar su punto al otro lado del espejo. Por lo tanto, lo de los dos últimos sábados han servido para encontrar un equilibrio en el universo. Por si acaso, solo por si acaso, no empleamos el número 13 (veréis que ni Alberto ni Muralla tiene tal combinación de números). Básicamente porque, como todo el mundo sabe, el universo, aparte de equilibrio, también tiene agujeros negros (y no me refiero al ojete de nadie) y no conviene atraerlos por nada. Bastante tenemos con desafiarlo vistiendo de amarillo. Esto no tiene nada que ver con los gatos negros, que de hecho no vemos pero no comentaremos nada al respecto por que el Restaurante Chino del barrio ha sido patrocinador nuestro muchos años.

Por otro lado, por favor, nada de pisar mierdas ni venir con cagadas de paloma. No solo porque, además de no ser supersticiosos, tampoco somos morbosos. Y eso es una guarrada. Además, ¿no tenéis bastante con nuestros forajidos de Flatulence? Sí, cierto, echáis de menos a Barceló, pero Alberto cumple bien su cometido en el vestuario.

Dicen que, si veis una moneda boca abajo y no la cogéis, tendréis suerte. O no. Si es de 2 euros, tranquilos, ya la recogeré yo para que nadie resulte desafortunado. Y me tomaré una cerveza para celebrar que he hecho la buena obra del día.

Así que, importante, en campo del Levante, debéis entrar con el pie derecho. ¿Os parece ridículo? Es posible que lo sea, pero veros sincronizados en la ejecución va a generar una de risas… Podremos ganar o ganar por goleada, pero que no se diga que no tenemos sentido del humor; el espejo del vestuario, NI TOCARLO. Si está roto, pedimos que nos lo cambien, porque es indigno que un equipo de nuestro pedigrí no pueda maquearse antes de saltar a jugar. Una idiotez de este tipo les desconcertará. Mucho más que Rafi se pase todo el partido llamando Rubén al hermano de Rubén, especialmente cuando tenga el balón; También es clave esquivar todas las escaleras. También las de piedra. Cualquier riesgo de lesión en esta temporada de record de damnificados hay que reducirlo al mínimo. Así que vigilad a Ramon cuando esté hablando por el móvil, no sea que se contracture algo (un dedo, una oreja o algo).

Eso sí, puestos a reclamar alguna cosa a la divina providencia, esa que se ensañó con nosotros el sábado pasado, vigilad con vuestras oraciones. Más que nada porque, si comenzáis a pedir la recuperación de Marc, pasando por Raúl, Barceló y Marcos, sin olvidar los ligamentos de Alfonso, los esguinces de Ricard o de Joan, el expediente médico de Albert, el ojo de Luis, las fisuras de Pedro, el espolón de Andrés (esto parece una colección de Barco de Vapor)… podéis acabar rezando el rosario.

Conclusión: sin desearla o dejar de desearla, algo tenemos que decir sobre la suerte: vayamos de amarillo o de verde, ganemos con 9 y no ganemos con 11, falle quien falle y marque quien marque, no hay mayor fortuna que contar con este gran grupo que es el Sanpa. Porque no se puede pedir mayor ventura que ser parte de un equipo sin igual.

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