martes, 29 de noviembre de 2011

Levante-Las Planas, 3 - U.D. San Pancracio, 0

Diosa infortuna
27/11/2011

Nueva derrota de la UD San Pancracio, que sigue en caída libre al sumar su quinto partido perdido consecutivo. Pese a ello, no se puede parar de insistir: otra vez más, el Sanpa volvió a sufrir un castigo excesivo. El derbi de Sant Joan Despí, con más emoción que buen juego, dejó para la posteridad un resultado claro y abultado que no se ajustó para nada a lo visto en el campo. No puede decirse que el Levante no mereciera la victoria, ojo. Pero de ahí a ganar por tres goles de diferencia hay un trecho, y ni los más optimistas de los aficionados locales hubieran podido imaginarse en la media parte que el segundo tiempo les serviría una victoria, tan cómoda como engañosa, que estuvo en entredicho durante una hora larga de partido.

La realidad, no obstante, es que el conjunto visitante está notando desde hace varios partidos la ausencia de gol. La baja de Marc ha sido determinante, pero tampoco justifica ni explica (la temporada pasada el 70% de los goles los marcaron otros jugadores) que cueste tanto materializar las ocasiones de gol, muchas y muy claras en los últimos dos partidos. En el primer tiempo en Las Planas, el conjunto verdiamarillo resultó ganador a los “puntos”, pero no fue capaz de adelantarse en el marcador y, al final, lo acabó pagando muy caro. Una lástima si tenemos en cuenta que el Levante se mostró prácticamente inoperante durante los primeros 45 minutos (si bien estrelló un balón al poste en su único disparo a puerta) y que el Sanpa tuvo diez minutos fulgurantes en la recta final en los que pudo haber cogido ventaja.

Antes de esos minutos de asedio, el partido transcurrió por una senda anodina y pausada. Pasaban los minutos y los porteros apenas tuvieron que intervenir. Lo único destacable fue un clamoroso penalty sobre Jose a los 18 minutos que no se atrevió a señalar el colegiado, cuya actuación a grandes rasgos fue más que correcta pero que cometió 3 o 4 errores muy graves que, en mi opinión, perjudicaron, y mucho, al conjunto visitante. En esta ocasión, un balón aéreo se le escapa al portero local y, tras el salto y en afán de ir a buscar la pelota, arrolla literalmente a “The Kid”, que se quedó quieto y de espaldas, sin disputar el balón. Tras dudar unos segundos, decidió “inventarse” una falta en ataque por una hipotética obstrucción. Esta claro que esta temporada las decisiones arbitrales están siendo más valientes contra el San Pancracio que a favor. Demasiado.

Independientemente de esa jugada, lo cierto es que el Sanpa tuvo el gol muy cerca y no supo rematar al Levante cuando tuvo la oportunidad. Un remate de cabeza de Luis a los 36 minutos que acabó en manos del portero local fue el inicio de una sucesión de ataques visitantes sin resolución goleadora. Un minutos después, Guardia, muy activo en el primer tiempo, consiguió marcharse de varios rivales por la izquierda, metió el balón en el área para Carri, que cedió en la frontal para Lucho, que hizo lucirse al guardameta local, muy seguro todo el partido y protagonista solo otro minuto más tarde. En lo que podría ser la jugada clave del encuentro, Ali “Chino” consiguió romper el fuera de juego y encarar solo al portero, que supo aguantar y realizar la entrada a tiempo para rechazar con los pies el disparo del atacante visitante. El Sanpa seguía perdonando. En pleno cerco al área rojilla, Úbeda, entrando completamente solo en el área de meta, no llegó por centímetros a un centro de Jose. Poco después, Ali volvió a romper la línea defensiva, pero un defensor consiguió cruzarse cuando el delantero local estaba a punto de entrar en el área de penalty. Y, un último disparo de Rafi, en el minuto 45, acabaría poniendo punto y final a tanto ataque antes de que la campana sonara en auxilio del Levante.

La media parte pareció reiniciar de nuevo el encuentro. El ritmo volvió a ser lento en los primeros compases de la reanudación y las sensaciones volvieron a recordar el inicio de partido. Quizá por ello, se repetiría de nuevo una jugada polémica en el área local, donde un defensor amortiguó con el brazo una balón bombeado, pero que el colegiado debió considerar como involuntario. Sin embargo, sí encontró voluntariedad en una falta forzada al borde del área visitante a los 57 minutos. Fruto de ese libre directo, el Levante estrenaría el marcador con un potentísimo disparo raso que sorprendió a Muralla, bastante aburrido hasta ese momento, en su propio palo.

A partir de ahí, se produjo un giro monumental. El gol dio enorme fuerza a los locales y sentó como un hachazo a los visitantes, obligados ahora a buscar el gol para empatar en lugar de buscarlo a su debido momento para ganar. Cinco minutos después un magnífico pase de Luis, en diagonal al espacio, encontró a Guardia en su autopista por la banda izquierda. De nuevo, una soberbia intervención del guardameta local impidió el tanto verdiamarillo.

Chus agotaría los cinco cambios en busca del empate. Andrés, Joan y Sergi sirvieron para reforzar la retaguardia en un momento en el que tocaba arriesgar, y los debutantes Milton Junior y Josemi pretendieron dar refresco a nivel ofensivo. Sin embargo, poco se pudo hacer. Más allá de un mano a mano de Luis ante el portero invalidado por un fuera de juego inexistente, lo cierto es que el Levante se fue haciendo con las riendas del partido y acabaría superando a un rival al que acabó sentenciando en el último cuarto de hora. El conjunto de Las Planas no tuvo misericordia y, a diferencia del Sanpa, sí supo materializar sus ocasiones y dos remates, uno al borde del área de penalty tras una cesión y otro de cabeza al borde del área pequeña, acabarían en sendos goles para acabar de hundir a sus vecinos del Casc Antic. Los verdiamarillos ni tan solo contaron con el consuelo del gol del honor, que bien pudo llegar en los últimos minutos, sobretodo en una doble ocasión de Sergi, en plan “fighting ram” (ariete luchador), que nuevamente volvió a desbaratar el portero local, jugador clave en esta victoria obtenida en este derbi, que deja a ambos equipos de Sant Joan Despí separados por ocho puntos y ocho puestos en la clasificación.


Ficha del Partido San Pancracio "A"

La suerte tampoco ha sonreido este fin de semana al Junior. En otro partido más controvertido si cabe, perdió en casa del Sant Esteve Sesrovires (3-2) en un choque en el que se adelantaron en el marcador en dos ocasiones y acabaron con nueve jugadores como complemente a una horrorosa actuación arbitral.

Ficha del Partido San Pancracio "J"

Especial “El Discurso del Mister”

Queridos jugadores, directivos, socios y simpatizantes,

“En esta hora tan difícil, tal vez la más funesta de nuestra historia en Tercera Catalana (quizá porque hasta septiembre de este año no existía la Tercera Catalana), envío a todos nuestros aficionados, tanto en Sant Joan Despí como en el extranjero, sean de la condición social o política, raza, etnia, religión, secta, estado civil, orientación sexual, profesión, afición deportiva, suburbio, estilo de delincuencia, tipo de cabello o tipo de onanista que sean, este mensaje, que habla con la misma profundidad de los sentimientos de cada uno de vosotros como si yo fuera capaz de cruzar el umbral y hablar con vosotros en persona como si estuviéramos en el Bar de Isidro y escucháramos la voz de Rafi.

Por quinta vez en esta temporada, hemos caído derrotados. Una y otra vez, hemos tratado de encontrar una salida victoriosa a esta racha, a pesar de nuestras destacadas ausencias y los deseos de vencer a nuestros enemigos, pero la fortuna no nos ha acompañado. Hemos sido forzados a participar con bajas, con lo puesto, con la ropa ajustada para marcar barriga, con “Just For Men” para ocultar las canas (las del pecho, por supuesto), y todo ello para afrontar el reto de una doctrina, que si prevaleciera, sería fatal para cualquier orden civilizado en el mundo (aparte de la prohibición de fumar en espacios públicos, mear en la calle, tirarse pedos por televisión y decir “groserías” a los seres del sexo opuesto, sean de la especie que sean).

Es esa doctrina de que debemos afrontar un fatal destino, agachar la cabeza, tener la autoestima baja, la de consolarnos observando lo feo que es el engendro de Belén Esteban, lo mal que están los pobrecitos jugadores de la NBA durante el cierre patronal, lo justa que es la dimisión del cabrón de Berlusconi por no habernos invitado nunca a un bunga-bunga o lo sacrificado que es para la monarquía británica que la hermana de la nieta política de la reina satisfaga a la aristocracia todas las noches. Incluso creernos que el zopaz de Madiano Dajoy está aquí para salvarnos. Esa doctrina que dice que no valemos, que somos incapaces de marcar un gol, de que no podemos ganar en campos ajenos. Tal doctrina, despojada de todo disfraz, es seguramente la mera doctrina primitiva que pareciera adecuada para algunos, y si esta doctrina fuera establecida a través del mundo, la categoría de nuestro propio club y de toda la Mancomunidad Sanpera estarían en peligro.

Pero mucho más allá de esto, nuestros delanteros han sido cautivos de una falta de confianza, como si todos los entrenamientos, partidillos con el Junior y estancias en el bar no fueran suficientes. Este es el punto final que nos hace reflexionar. Aunque la suerte no nos haya sonreído hemos luchado, hemos dado la cara, lo hemos intentado. Solo es cuestión de tiempo la llegada de los resultados que merecemos. Nos leeremos el libro de Donato “Fuerza para Vivir”, repasaremos en grupo los videos de autoayuda del “El Secreto” (aunque alguno lo critique porque no se vea un solo pezón), nos repetiremos ante el espejo (y sin carcajadas) “soy un crack” en diferentes idiomas y/o lenguajes articulados, disertaremos sobre la teoría del Superhombre de la filosofía de Nietzsche, intentaremos reequilibrar la máxima oriental de “Mens Pervertis in Corpore Cacciondis”, recitaremos mantras (que no tienen nada que ver con el Kamasutra) antes del partido, realizaremos viajes astrales antes de los desplazamientos para encontrar el punto espiritual de los campos contrarios (eso sí, cuidado con los yonkis), aprenderemos a perdonar a los árbitros y dejarlos ir en paz aunque tengamos ganas de soltarles dos hostias (o tres) y llevaremos escrito en nuestras camisetas “We are the champions” escrito con runas. Todo ello porque, por el bien de todo lo que amamos, por las cervezas y las bravas, es impensable que nosotros nos neguemos afrontar tal reto.

Es por este supremo propósito que ahora llamó a mi pueblo en casa y a mis pueblos través del Llobgregat y el Barcelonès, que hagan suya esta causa. Les pido que se mantengan en calma y firmes y unidos en este período de prueba. La tarea será difícil. Puede haber días oscuros (estancias en “afters” aparte) por delante, y que la liga no solo se juegue en el campo de fútbol, nosotros nos queda hacer aquello que creemos que es correcto y con reverencia entregar nuestra causa al Sanpa. Si todos y cada uno de nosotros nos mantenemos fieles y estamos preparados para cualquier servicio o sacrificio que éste demande, entonces con el espíritu de Pierre, el alma de Jose Luis, las manos de Patrick y la ayuda de Marc y los demás lesionados, nosotros prevaleceremos.”

¡¡¡¡Larga vida al Sanpa!!!



PD: La comida del domingo estuvo fantástica (me refiero a la que hubo antes de que nos dispersáramos).

PD2: Cualquier parecido entre este discurso y los de Jose Luis son mera coincidencia, no sé si casual o causal. De hecho, los de Jose Luis, no solo son mejores, sino que son auténticos y llevan la Denominación de Origen, no como éste, dónde se han copiado algunas palabras de lo que escribió un discursista inglés después de tomarse varias pintas de Guinness (curiosamente, una cerveza irlandesa) y fumarse una pipa de opio. Muy apropiado, teniendo en cuenta que Winston Churchill, primer ministro británico durante la II Guerra Mundial, se cascaba dos botellas de whisky diarias. Eso sí, bebía Scotch. Ante todo, hay que promocionar el producto nacional.

Especial "Voy a tener Suerte"


Alguno podría preguntarse si tenemos que contratar a un chamán o a un hechicero para alejar a los malos espíritus y que nos echen un cable, puesto que la Unificación, la de Bellvitge, ya nos puso en antecedentes hace dos semanas. Y más que el mal de ojo, nos dejó el ojo como la bandera de la República Popular de Corea (sí, esa que tiene puntos de sutura alrededor del yin-yan). No, al único que vamos a contratar es a Junior, que no tiene ni idea de magia, pero le cae bien a Rafi. Y a Carri. Con eso basta.

Y es que no contamos con tantos recursos como para gastarlos en ajos o en herraduras, puesto que la subvención pública no da para tanto y alguno se preguntaría si hemos comprado un caballo (debe ser que, desde los tiempos de Manolo, no se ha visto nada parecido). En nuestras instalaciones, además, ni siquiera podemos tocar madera (aunque, si lo hacéis con cariño, Úbeda se dejará manipular), buscar tréboles de cuatro hojas (si fueran balones, Pierre encontraría miles) o llevar unas patas de conejo (aunque si veis un conejo con patas, se lo podéis decir a Paco). Así que, de cara al partido para el Levante, vamos a hacer una serie de recomendaciones para nuestros queridos socios y simpatizantes, más allá del Protocolo “Working Bollocks Off” (Echarle huevos) firmado por Joseph Lewis & German Waen.

Antes de nada, solo querríamos recordar que NO somos supersticiosos. En la línea de la filosofía de Pierre, la alegría del día de La Florida debía encontrar su punto al otro lado del espejo. Por lo tanto, lo de los dos últimos sábados han servido para encontrar un equilibrio en el universo. Por si acaso, solo por si acaso, no empleamos el número 13 (veréis que ni Alberto ni Muralla tiene tal combinación de números). Básicamente porque, como todo el mundo sabe, el universo, aparte de equilibrio, también tiene agujeros negros (y no me refiero al ojete de nadie) y no conviene atraerlos por nada. Bastante tenemos con desafiarlo vistiendo de amarillo. Esto no tiene nada que ver con los gatos negros, que de hecho no vemos pero no comentaremos nada al respecto por que el Restaurante Chino del barrio ha sido patrocinador nuestro muchos años.

Por otro lado, por favor, nada de pisar mierdas ni venir con cagadas de paloma. No solo porque, además de no ser supersticiosos, tampoco somos morbosos. Y eso es una guarrada. Además, ¿no tenéis bastante con nuestros forajidos de Flatulence? Sí, cierto, echáis de menos a Barceló, pero Alberto cumple bien su cometido en el vestuario.

Dicen que, si veis una moneda boca abajo y no la cogéis, tendréis suerte. O no. Si es de 2 euros, tranquilos, ya la recogeré yo para que nadie resulte desafortunado. Y me tomaré una cerveza para celebrar que he hecho la buena obra del día.

Así que, importante, en campo del Levante, debéis entrar con el pie derecho. ¿Os parece ridículo? Es posible que lo sea, pero veros sincronizados en la ejecución va a generar una de risas… Podremos ganar o ganar por goleada, pero que no se diga que no tenemos sentido del humor; el espejo del vestuario, NI TOCARLO. Si está roto, pedimos que nos lo cambien, porque es indigno que un equipo de nuestro pedigrí no pueda maquearse antes de saltar a jugar. Una idiotez de este tipo les desconcertará. Mucho más que Rafi se pase todo el partido llamando Rubén al hermano de Rubén, especialmente cuando tenga el balón; También es clave esquivar todas las escaleras. También las de piedra. Cualquier riesgo de lesión en esta temporada de record de damnificados hay que reducirlo al mínimo. Así que vigilad a Ramon cuando esté hablando por el móvil, no sea que se contracture algo (un dedo, una oreja o algo).

Eso sí, puestos a reclamar alguna cosa a la divina providencia, esa que se ensañó con nosotros el sábado pasado, vigilad con vuestras oraciones. Más que nada porque, si comenzáis a pedir la recuperación de Marc, pasando por Raúl, Barceló y Marcos, sin olvidar los ligamentos de Alfonso, los esguinces de Ricard o de Joan, el expediente médico de Albert, el ojo de Luis, las fisuras de Pedro, el espolón de Andrés (esto parece una colección de Barco de Vapor)… podéis acabar rezando el rosario.

Conclusión: sin desearla o dejar de desearla, algo tenemos que decir sobre la suerte: vayamos de amarillo o de verde, ganemos con 9 y no ganemos con 11, falle quien falle y marque quien marque, no hay mayor fortuna que contar con este gran grupo que es el Sanpa. Porque no se puede pedir mayor ventura que ser parte de un equipo sin igual.

UD San Pancracio, 0 - Unificación Prat, 2

Posiblemente gafe
19/11/2011

A la cuarta tampoco fue la vencida. El pasado sábado, la UD San Pancracio sumó una nueva derrota, de nuevo como local, en un partido que nunca debió ni mereció perder. La Unificación Prat, cuarto por la cola, llegaba a Sant Joan Despí con un único punto obtenido en sus cinco desplazamientos anteriores, y acabaría sumando, en un partido loco, tres puntos importantísimos que le permiten alejarse de la zona de descenso, todo ello a costa de un Sanpa muy desafortunado que, ciertamente, mereció un resultado bastante mejor al que quedó reflejado en el marcador final. Existe una máxima periodística que suele decir que la emoción en el marcador, siempre sujeto a cierta incertidumbre, es lo que hace del fútbol algo bonito. Sin embargo, esa hermosura resultaría muy amarga para el conjunto local, que lo daría todo en la segunda parte para neutralizar un gol que, tal vez, premió en exceso los méritos de su rival, y que acabaría resultando una losa demasiado pesada destinada a no ser levantada.

Tras tres derrotas consecutivas, el encuentro se antojaba de considerable importancia para el San Pancracio, que, de nuevo, se vio obligado a afrontarlo con numerosas bajas. Con Luis como único referente en ataque, el “junior” Pablo Redondo vino a reforzar la delantera del Sanpa, junto al apoyo de sus compañeros Víctor Martínez y Alejandro. Pese a ello, el comienzo del encuentro resultó bastante esperanzador para los locales ante un jovencísimo conjunto visitante, que también dejó ver cierta soltura y desparpajo. Aunque la primera ocasión la tuvieron los pratenses (min.7), tras un tiro directo de falta que obligó a intervenir con brillantez a Alberto, que desviaría lo suficiente para el balón golpeara el larguero y se marchara a corner, dos oportunidades consecutivas de Pablo y Luis a los 10 minutos de juego estuvieron muy cerca de adelantar a los locales en el luminoso. En la primera, un buen centro de Úbeda desde la derecha encontraría el majestuoso remate de cabeza del joven Redondo, al que respondió una espectacular mano del portero visitante; en la segunda, Luis encontró su pasillo por la derecha y su disparo se deslizó a lo largo del frontal larguero para acabar repelido cuando el portero ya estaba batido.

El explosivo inicio de Víctor se dejó notar en los primeros inicios del encuentro y, en uno de esos desbordes pudo llegar el gol a los 23 minutos, de nuevo a pies de Pablo, muy participativo en la primera fase del encuentro. Pero, sorprendentemente, quién se adelantaría en el marcador sería el equipo visitante cinco minutos después y tras un desajuste defensivo. Aunque Sergi y Rafi se mostraron muy firmes en el eje de la defensa durante todo el partido, la línea de vanguardia que formaron con Rubén y Andres no siempre se movió a la par, generando que, durante el primer tiempo especialmente, la zaga y la media se movieran a diferente velocidad y se creara demasiado espacio entre líneas. Eso lo acabaría aprovechando, y de qué manera, el equipo visitante a los 28 minutos de juego. Tras un saque de puerta del Sanpa que se quedó corto, ambas líneas quedaron demasiado separadas. Un salto de cabeza ganado por un jugador pratense dejó el balón en línea de ¾. El delantero azulado vio a Alberto adelantado y, tras el bote, buscó la vaselina lejana con gran acierto y habilidad para desgracia de los verdiamarillos y estableció el 0-1.

El gol tuvo un efecto demoledor. Cambió el partido. El Sanpa sabía que debía mantener la calma, pero le costó horrores llevar la iniciativa con cierta claridad. La frescura de los inicios desapareció y la búsqueda del empate se hizo con más corazón que cabeza. Y eso que todavía quedaba una hora de partido. Los errores de sincronización entre líneas se repetían, mientras que la Unificación Prat, con un grupo nada deslumbrante pero sí trabajador y ordenado, conseguía mantener su formación lejos de su área, impidiendo la creación del equipo local y cortando todas las vías de pase. Aún así, Víctor tuvo la igualada el borde del descanso, algo que ya para entonces hubiera sido más justo.

El segundo tiempo fue un completo asedio. No obstante, la Unificación Prat supo jugar en campo propio sin dejarse encerrar completamente en su área durante algunas fases. Sin embargo, su inteligente estrategia no podía verse mejor acompañada si no con un poco (o bastante) dicha. A los 58 minutos quedó claro que la providencia no iba a ser generosa con el Sanpa: en un balón largo, Luis encara solo la portería contraria, se adelanta al aquero, obligado a salir del área, y su sombrero acaba con un extraño bote. Se le queda atrás pero consigue disparar a puerta, encontrándose la espalda de un defensa. Carrillo, de nuevo incansable durante todo el partido, va al apoyo y, por “X” o por “Y”, entre uno y el otro intentan introducirla en el arco, pero el balón parece que no desea entrar a escasos metros de la línea de gol, con toda la portería desguarnecida. Un defensor trabando desde el suelo la pelota, otro molestando con el cuerpo en el disparo, el portero intentando tapar espacio… conclusión: al final, por raro que pudiera parecer, no fue gol.

Seguro que alguno pensaría que no aprovechar una jugada así era un mal fario. Cinco minutos después, casi podía confirmarse. Saque de falta y Rafi salta poderoso dentro del área grande: esférico al larguero cuando ya había superado al portero y el rebote no lo caza nadie y acaba en córner. La desesperación y la impotencia están ya presentes en el terreno de juego.

La entrada de Joan por Víctor y de Albert por el amonestado Andrés (Jose ya había entrado minutos antes por Úbeda) buscaron dar refresco a un equipo que, en aquel momento sí tenía completamente sitiado a su rival. Parecía que el gol podía llegar en cualquier momento, debía llegar en cualquier momento y aparecería en cualquier momento. Con los visitantes agazapados, Rubén comenzó a tener profundidad por banda izquierda y los desdoblamientos con Joan eran constantes. Rafi comenzó a incorporarse cada vez más al ataque, buscando generar superioridades en las llegadas.

Pero el desgaste era ya bastante grande. Pablo, que volvió a tener el empate en un libre directo que volvió a encontrarse a un espléndido portero, con diferencia la estrella de su equipo el sábado, tenía dificultades para abrirse espacios, y Luis y The Kid tenían que vérselas con multitudes acumuladas de defensores. Sin embargo, el equipo siguió intentándolo y en el último minuto no obtuvo el empate de milagro. Pase dentro del área para Lucho, que centra al área pequeña para que remate Sergi. El disparo a bocajarro es repelido con una mano milagrosa del portero y el rechace, con la portería vacía y el guardameta en el suelo, a menos de dos metros de la línea de gol, golpea en la rodilla del joven defensor sanpero de la única manera que podía ocurrir para que el balón se marchara rozando el palo… por fuera. Increíble. Estaba escrito que el Sanpa tenía que perder este partido.
Para mayor fatalidad, ya en el descuento, en una contra llegaría el segundo gol visitante. Balón largo y carrera hacia la portería para cerrar, de disparo cruzado inalcanzable para Alberto, un partido que el Sanpa no mereció perder y la Unificación Prat logró ganar a base de trabajo, sufrimiento y algo de fortuna.


Ficha del Partido San Pancracio "A"

La buena noticia fue, almenos, la goleada del Junior sobre el Milan L'Hospitalet (6-0), en lo que supone volver a ganar tras el partido inagural en campo de la Fontsanta.

Ficha del Partido San Pancracio "J"

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Santa Eulalia, 4 - U.D. San Pancracio, 0

Tormenta de infortunios
13/11/2011


Mereció un poquito más el Sanpa en L’Hospitalet. Como mínimo, un resultado menos abultado. Los muchachos de Sant Joan Despí sacaron su casta y su oficio en un partido disputado bajo un fuerte aguacero, sobretodo en el primer tiempo, donde el principal reparo lo merece el marcador. Muchas fueron las dificultades que tuvo afrontar ante uno de los grandes equipos de esta liga, el poderoso Santa Eulalia, y el contundente 4-0 final fue producto de varios factores que, quizá, podrían resumirse en cuatro. El primero, y principal, es que el conjunto local es un gran equipo y no es líder provisional (a la espera de la disputa de los dos partidos pendientes que tiene el imbatido Equipo Ja) por casualidad. Dispone de un magnífico arsenal ofensivo y mucha calidad, y su gran capacidad de destrozar a sus rivales cuando dispone de espacios es indudable. De ello dan fe equipos como el Can Buxeres (0-4), el Levante (3-5), el Mercat Nou-Magòria (0-3) o la PB Collblanc-Sants (0-5). Es el vigente subcampeón de este grupo y eso le convierte en uno de los grandes favoritos al ascenso, bien sea directo o compensado.

Sin desmerecer los méritos del Santa Eulalia, lo cierto es que el Sanpa se presentó en el Distrito III de L’Hospitalet con muchas ganas pero con algunas limitaciones añadidas. No pudo disponer de ninguno de sus dos porteros, por lo que tuvo que improvisar la protección del arco con un jugador de campo, Albert; y a esto hay que añadir que tampoco podía contar ni con Marc, principal referencia en ataque, ni con otros puntales ofensivos como son Jose o Marcos Maza, amen de las bajas de potentes perfiles físicos como son Raúl y Barceló. Si a esto añadimos otras ausencias en defensa (Alfonso, Pedro, Sergi, Andrés o “quién sabe dónde” Paco) y la obligada presencia de jugadores del “Junior”, todavía en fase de adaptación al primer equipo, la desventaja añadida para el Sanpa era tan manifiesta que, en esencia, una llamada a la épica era la principal opción con la que contaba si deseaba vencer en un campo tan difícil como el del Santa Eulalia.

Por si fuera poco, también iban a jugar en contra la meteorología, por el enorme desgaste físico que representa a un equipo con pocos recambios (suerte que pudimos contar con la nota positiva que supuso la reaparición de Joan); y, para más INRI, una actuación tendenciosamente casera del árbitro, que cometió errores de bulto y siempre en contra de los intereses visitantes.

Sin embargo, pocas excusas se pueden poner cuando un equipo recibe un gol en el primer minuto de juego. Cierto es que, en aquellos momentos, la lluvia caía con fuerza, con las molestias que supone y genera en el desarrollo del juego, pero el primer tanto del partido llegaría más por un fallo inicial de concentración que por otra cosa, si bien todo influye. No solo el estado del campo, si no que también el ímpetu inicial del Santa Eulalia, ya que los atacantes locales tenían la directriz de disparar a puerta a poco que pudieran, conscientes y avisados que la portería sería el principal punto débil del rival. De esta manera, un disparo franco y cruzado, sin oposición, al borde del área tras un pase procedente de la banda derecha, acabaría en el fondo de la red cuando todavía no habían transcurrido dos minutos de juego. Parecía que las desdichas verdiamarillas no habían hecho más que comenzar.

Lo sorprendente fue que, tras ese tanto, el Santa Eulalia se lo tomó con más calma. Y fruto de ello, el partido no tardaría en igualarse. No solo en juego. También en el marcador. Un potente disparo de falta de Rafi cerca del área sería rechazado por el portero hacia el lateral. Luis aparece en un lado del área y cruza al otro palo para marcar lo que hubiera sido el empate a uno. “Hubiera sido” porque, para sorpresa de todos, el colegiado anuló el tanto por un supuesto fuera de juego, algo que resultaba inverosímil de ver a tenor de la posición en la que estaba. De hecho, ni siquiera fue reclamado por el conjunto local, pero, igualmente, pese a las vehementes protestas visitantes, el tanto se quedaría sin subir al marcador y le reportaría la tarjeta amarilla a Ali (la primera de una sucesión de amonestaciones por protestas a jugadores del Sanpa, que concentrarían,de manera exclusiva, todas las tarjetas del partido).

Válido o inválido, el gol enfrió un poco al Santa Eulalia. El 2-0 no llegaría hasta el último minuto de la primera parte, gracias a una rápida contra que contó con una serie de triangulaciones, rebotes y también algún recorte algo afortunado, antes de que Albert fuera encañonado al borde del área pequeña y estuviera apunto de desviar el disparo, que golpeó en la base del larguero antes de entrar.

Poco fútbol hubo antes del descanso y poco fútbol hubo después del descanso. En cierto modo, el Sanpa daba más sensación de peligro en las cercanías del área rival que el Santa Eulalia en la contraria. El juego local contaba con gran movilidad de sus jugadores, pero acababa atrabancándose al final, y las intervenciones de Albert eran relativamente pocas. Casi todas las ocasiones claras de los locales llegaban en rápidas contras por las bandas, en lugar de ser fruto de su juego elaborado. Y, ayudando poco, ahí estaba el colegiado para encargarse de llamar la atención señalando cosas nimias (como posibles manos en controles con el pecho o contactos mínimos sin trascendencia) pero “borrándose” de todas las jugadas polémicas (tolerando todo tipo de contactos en las jugadas a pelota parada, mirando hacia otro lado ante posibles agresiones o posibles patadas a destiempo, como una entrada por detrás a Carri en la primera parte cuando iba a rematar dentro del área pequeña). Un posible penalty no señalado en el área del Santa Eulalia, por unas claras manos locales tras un disparo a puerta, fue el detonante de nuevas amonestaciones para el conjunto visitante, incluida una roja directa a Chus por pedirle a Ali que no protestara, que era preferible que le expulsara a él que a un jugador. Una valentía que no tendría minutos más tarde cuando un jugador del Santa Eulalia se quiso quitar con impotencia la presión de Carri con un codazo en la cara (¡ni falta ni tarjeta, viva la ecuanimidad!)

La esperanza del Sanpa concluiría en el minuto 65. Un rápido contraataque por banda izquierda acabó con un atacante encarando y sorteando a Albert, y su pase se paseó cerca de la línea de gol hasta que encontró rematador entre varios jugadores de ambos equipos. 3-0 y fin de la historia. La entrada de Joan por un destrozado Ali y del junior Cristian por un agotado Timoneda no fueron suficiente revulsivo para un Sanpa negado con el gol. El cuarto tanto local no llegaría hasta el último minuto del encuentro, tras otra contra, esta vez por la otra banda y en posible fuera de juego, que acabaría con pase de la muerte al área pequeña y remate a bocajarro imposible de detener por el accidental arquero del Sanpa, que aún impediría un quinto gol al rechazar un disparo dentro del área con los pies en un (innecesario) tiempo de descuento, que solo sirvió para que se lesionara Ricard.

Al final, victoria sin objeción del Santa Eulalia y nueva derrota de una UD San Pancracio muy luchadora y carente de fortuna, del que se espera su mejor versión cuando cuente con todos su efectivos.

Ficha del Partido San Pancracio "A"

Por su parte, el San Pancracio "Junior" volvió de nuevo a sumar, esta vez a domicilio, ante el Colegio Aleman San Alberto (2-2). En un partido donde mereció mucha más suerte ante un rival muy conservador, vio cómo le remontaban el marcador tras el gol inicial de Victor. Al final, tuvo que esperar hasta el minuto 80 a que Dámaso estableciera el empate y rescatara un empate que, tal vez, se quedó corto por los méritos de uno y otro equipo.

Ficha del Partido San Pancracio "J"

miércoles, 9 de noviembre de 2011

U.D. San Pancracio, 1 – Unificación Bellvitge, 6

Se fundieron los plomos
5/11/2011

El mes de noviembre no pudo comenzar peor para la UD San Pancracio. En un fin de semana lluvioso y aciago, un chaparrón extra cayó en Sant Joan Despí, puesto que los dos equipos del club, amateur y junior, salieron escaldados en campo propio en sus respectivos choques contra Unificación Bellvitge y Sant Just Atlétic. Especialmente dolorosa fue la derrota de los chicos de Chus ante el conjunto hospitalense, una debacle en mayúsculas, que supuso la peor derrota en casa de los últimos años (1-6) en un partido que tuvo un claro dominador de principio a fin.

Poco hay que objetar. Las causas de la hecatombe no se pueden remitir meramente ni a la labor arbitral, muy tarjetera con el conjunto local, ni en una mala tarde del portero ni a la falta de entendimiento de la defensa. Tampoco a las bajas, ni a la reaparición forzosa o al estado de forma mejorable de los jugadores en el campo ni a la falta de motivación. Y tampoco se puede achacar la culpa a la meteorología. La cuestión es que la Unificación Bellvitge, equipo que apenas había marcado 7 goles en los 8 partidos anteriores, fue superior en casi todos los aspectos del juego, jugó un partido espectacular y completísimo, dispuso de muchísimas ocasiones, creadas gracias a un juego de gran velocidad y supo aprovechar los errores locales gracias a una pegada brutal (y aún pudo ser más letal). Supo asentarse a la perfección en el campo, se manejó con gran plasticidad y aplastó a un Sanpa nada inspirado como un rodillo. Aunque el resultado probablemente no refleje la diferencia real entre ambos equipos, sí que refleja a la perfección lo que ocurrió en el encuentro. La Unificación estuvo brillante y el Sanpa estuvo lejos de tener su día.

Apenas había pasado dos minutos de juego cuando los hospitalenses abrieron el marcador. Falta de entendimiento a la hora del echar el fuera de juego y mano a mano visitante, que define bien ante Alberto, que llega a desviar, pero no lo suficiente, el balón en dirección al fondo de la red. Ni los más pesimistas por el bando local ni los más optimistas por el bando visitante podrían presagiar que esto solo era el “principio” (y nunca mejor dicho). Pese a todo, la sensación era que aquello había sido un pequeño accidente, ante el cual el equipo local podía enderezar la situación, puesto que su reacción sería inmediata. De Teruel a Teruel, Marc recibe el balón en la franja derecha del área visitante y se saca un pase fuerte y raso al segundo palo para que Ricard remate a placer tras fallar el defensor en el despeje. Así que todo parecía volver al punto de inicio al cabo de seis intensos minutos, como si nada hubiera pasado y quedaran todo el partido por delante.

Sin embargo, el tanto visitante inicial estuvo muy lejos de ser un espejismo. Alberto tuvo que intervenir con las manos para evitar el segundo tanto rival en un disparo al borde del área y pronto se vio que iba a tener una tarde-noche ajetreada. Los hospitalenses se plantaban en las proximidades del área con relativa facilidad, gracias en parte a su poderoso juego de anticipación en defensa y sus transiciones rápidas en ataque, que encontraba mucho espacio para pensar y maniobrar en la línea de medios y, de esta manera, buscar la espalda de los defensores rivales cuando estaban adelantados o el pase corto para la recepción de espaldas y obertura de sus delanteros cuando la defensa verdiamarilla estaba más atrasada.

Pese a disponer de dos claras ocasiones, cuyos disparos se marcharon ligeramente por encima del larguero con todo a favor, la Uni acabaría encontrando el gol de la manera fortuita en una jugada a pelota parada. A la media hora, una acción de juego peligroso señalado cerca del área del Sanpa acabó con un tiro libre indirecto que no pudo atajar Alberto y tampoco desaprovechó completamente solo un jugador visitante. 1-2.

Esta vez no hubo reacción. La Uni reculó un poco y el Sanpa pasó momentos de atasco. Estuvo muy bien tapado por las bandas y los laterales no encontraban la manera de progresar ni conectar con los interiores, mientras que el centro del campo se hacía inabastable para Ramon y Carrillo ante la creciente distancia de las líneas defensaataque, la rapidez de acción de los medios rivales y la falta de espacios existente en campo contrario. Mientras los locales tenían que disputar cada balón siempre ante más de un rival, los visitantes conseguían recibir cada vez más sueltos.

No obstante, la diferencia mínima permitía albergar algunas esperanzas para los de Sant Joan Despí. Los de Bellvitge tardarían poco en borrarlas. Apenas habían pasado cinco minutos, cuando una sucesión de saques de esquinas tuvieron en jaque al equipo local. El primero acabó con Alberto y Alfonso sacándola de la línea de meta in extremis; poco después, el arquero del Sanpa volvió a intervenir para enviarla de nuevo a corner. Y en el tercero llegaría, ironías de la vida, el tercero (para los visitantes). Poco después, el poste repelería lo que hubiera sido el 1-4.

Paco y Óscar entraron para reforzar la defensa por unos agotados Ramon y Andrés, ambos con tarjeta amarilla, pero la sangría ya no se podría detener. Los jugadores de la Uni estaban crecidos y exultantes y a los del Sanpa no les salía nada. En el minuto 59, llegaría el cuarto, tras una mala salida de Alberto, y en el 68 llegaría el quinto. Y, en plena impotencia local que, en búsqueda de un gol que devolviera los ánimos al equipo, llegaría el 1-6 definitivo en pleno festival visitante.

No puede decirse que, en esta infausta segunda parte, el Sanpa no lo intentara. Luis y Albert Guardia, que entraron por Jose y Marc, dispusieron de ocasiones. Alfonso también buscó portería, pero encontró las manos del portero local. Se intentó de todas las maneras posibles, con mucha más llegada que en el primer tiempo, pero no hubo manera. El pitido final del árbitro daría conclusión a un acto cuyo mensaje positivo es que solo se perdieron tres puntos, se ha descendido únicamente un puesto en la tabla (ahora 9º) y no hubo que lamentar ni lesiones ni expulsiones estúpidas (desde la Unificación Bellvitge han agradecido explícitamente a la UD San Pancracio que se tomara con tanta deportividad un resultado tan negativo, algo que, por desgracia, no todos los equipos asumen de la misma manera). Nadie duda que, después de esta dura caída, el conjunto de Sant Joan Despí volverá a levantarse.


Ficha del Partido San Pancracio "A"

Por otro lado, tal y como se exponía al principio, el Junior tuvo una sensación de deja vu respecto a la semana anterior, al volver a repetir resultado y dinámica de partido. Según Ferragut Press, no jugaron mal y no merecieron ese resulado. Se crearon muchas ocasiones, pero fueron incapaces de meter gol. Muy de la época de Pau y Manolo. Todos desesperados arriba para remontar (montón de ocasiones falladas) y a la contra van cayendo goles. ¡Lástima!

Ficha del Partido San Pancracio "J"

jueves, 3 de noviembre de 2011

Peña R.Sant Feliu, 2 - UD San Pancracio, 1

Recreo en Halloween
29/10/2011

Mala tarde de fútbol en Sant Feliu en vísperas de Halloween. Dio la impresión que era el partido que menos ganas había de jugar, como consecuencia de las bajas y las lesiones, pero había que jugarlo. Y acabó venciendo quién más ganas le puso.

El Sanpa cayó derrotado ante la Peña Recreativa Sant Feliu en un partido feo, especialmente en la segunda parte, dónde la perseverancia permitió al conjunto local dar la vuelta a un marcador que se le puso en contra a los 15 minutos de juego. Ciertamente fue un choque extraño, con dos partes tan dispares que incluso ambos equipos vistieron equipaciones diferentes en cada uno de los tiempos. El naranja calabaza de Halloween fue el que mejores augurios trajo: el Sanpa lo vistió en la primera parte y se fue con ventaja en el marcador. La Peña Recreativa, lo hizo en la segunda y se acabó llevando los tres puntos gracias más a su insistencia que a la práctica de un buen fútbol. No hubo mucha más historia.

La ausencia de algunos jugadores habituales obligó al Sanpa a recurrir para la ocasión a Timoneda y Alejandro Pérez del “San Pancracio Junior” dentro del once inicial, a los que se sumaría otro “junior” más, Mario Domínguez, a los doce minutos del segundo tiempo en lo constituyó un equipo realmente inédito. A pesar de las novedades, los primeros 45 minutos resultaron positivos para los muchachos de Sant Joan Despí, puesto que Marc, a pesar de volver a jugar mermado en su condición física, adelantó al Sanpa al cuarto de hora de juego tras una jugada al borde del área, en la que, tras sortear a varios contrarios, colocó el balón pegadito al poste ante la mirada impotente del portero local. Un 0-1 que ya pudo haber llegado diez minutos antes si hubiera “cazado” una cesión demasiada arriesgada de la defensa al portero, que no interceptó por escasos centímetros.

El empate bien pudo llegar dos minutos después del 0-1 tras un rebote defensivo. Un balón aéreo dentro del área es despejado hacia el punto de penalty y cae a pies de un delantero local, pero Muralla, inconmensurable todo el partido, consiguió sacar una mano soberbia para desviar el disparo a ras de suelo a corner.

Más allá de las acrobacias de Chus, el camino hacia el descanso solo contaría con otro intercambio de golpes en una partido con mucha concentración de jugadores en el centro del campo y carente de profundidad, en el que Jose “the Kid” y “Mahoney” Úbeda no acabaron nunca de encontrarse cómodos en las bandas y dónde llegar a la línea de meta se antojó una misión casi imposible. Marc, única referencia clara en ataque del Sanpa, se escaparía de dos jugadores en un slalom cerca del área y se plantaría ante el portero a los 22 minutos, pero su llegada sin fuerza para golpear bien el balón fue sintomático de la falta de “punch” del equipo, que ni siquiera dispuso de oportunidades para que Ricard o Carrillo pudieran disparar de lejos. Por otro lado, sin embargo, el equipo local tampoco estaba para nada inspirado en sus labores de ataque, ya que apenas vio puerta y no fue hasta los últimos minutos del primer tiempo que dispuso de una nueva oportunidad, fruto de una jugada un poco embarullada dentro del área visitante y que acabó con disparo al larguero.

Ante la falta de puntería de la Peña Recreativa en sus pocas ocasiones de peligro, el Sanpa tenía que confiar en aguantar atrás y esperar alguna contra con la que sentenciar el partido. De hecho, a los cuatro minutos de la reanudación, una buena triangulación vertical de Albert, Úbeda y Marc por banda derecha, con disparo final desviado de éste último, dio la impresión de que el partido transcurriría por esos derroteros. No obstante, el conjunto local salió mucho más agresivo en el segundo tiempo e imprimió a su juego un punto mayor de velocidad que, pese a incurrir en muchas ocasiones en la precipitación y en la pérdida de balones, supo complicar mucho las cosas a la zaga visitante cuando los atacantes lograban conectar. De esta manera llegaría el empate a uno, a los seis minutos de la segunda parte, cuando una buena combinación por banda derecha tuvo como resultado una superioridad dos contra uno, y con Rubén desbordado y Timoneda llegando tarde a la ayuda, el pase de la muerte al interior del área pequeña solo esperaba el remate a placer ante un vendido Muralla para devolver las tablas al marcador.

El empate espoleó a los capitalinos del Baix Llobregat. En aquellos momentos el Sanpa tuvo que luchar para frenar el ímpetu local con los recursos que disponía, pero corría un alto riesgo de repetir las experiencias contra Equipo Ja y Montbau, dónde el bajón físico en el último trecho de partido les acabó pasando factura. Un estelar Muralla volvió a ejercer de salvador tras sacar con las rodillas, sobre la línea de gol, el resultante de una contra que cogió el flanco derecho verdiamarillo demasiado adelantado. Y poco después, volvería a impedir el segundo gol de la Peña Recreativa con otra gran parada. La entrada de Andrés por Úbeda tampoco mejoró mucho el panorama.

A falta de un cuarto de hora para el final, la expulsión de un jugador local parecía que podía dar algo de oxígeno a los visitantes, pero la superioridad numérica solo duró un minuto. En otra oleada local, una serie de recortes y rechaces cerca del área de Muralla acabó con Rubén impidiendo en falta que el atacante se “filtrara” entre una nube de jugadores de cara a portería. Segunda tarjeta amarilla y nuevo equilibrio numérico. Por desgracia, aquello no fue lo peor. El libre directo acabaría en golazo tras una gran ejecución que golpearía en la parte interior del larguero para botar tras la línea de gol y acabar besando las mallas. 2-1 y catorce minutos por jugar.

Sin embargo, las opciones de puntuar para el Sanpa se fueron esfumando en un continuo de interrupciones, lesiones, protestas y pérdidas de tiempo que amplió hasta nueve el catálogo de jugadores locales, incluido el portero, sancionados con tarjeta amarilla. El partido concluiría con victoria de la Peña Recreativa Sant Feliu y la UD San Pancracio ha visto así rota su magnífica racha de cuatro victorias consecutivas que, tras esta derrota, le permiten permanecer en un satisfactorio octavo lugar en la tabla que, una semana más, sigue sometida a la “tiranía” del Equipo Ja, que sumó una nueva, la octava, victoria en otros tantos partidos (2-3 ante el Hospitalense).


Ficha del Partido San Pancracio "A"

Para completar un fin de semana infausto, tampoco fueron bien las cosas para el San Pancracio "Junior" contra otro equipo de Sant Feliu. Solo queda esperar que la próxima semana, ambos vuelvan al buen camino.

Ficha del Partido San Pancracio "J"