martes, 19 de abril de 2011

Esquerra de L'E., 2- UD San Pancracio, 0

Deberes aún por hacer
L’Esquerra de l’Eixample, 2 - U.D. San Pancracio, 0
17/04/2011

Esta Liga no se ha acabado todavía. Quienes pensaban que estaba todo el pescado vendido, tendrán que esperar. Todos los frentes siguen abiertos y, de momento, nadie está dispuesto a renunciar a sus objetivos, sobretodo los que desean evitar a toda costa el descenso de categoría. Esta 29ª jornada del Grupo 10 de 2ª Territorial comenzó con el pinchazo el sábado del líder Can Vidalet contra el Can Buxeres (1-1), desaprovechado al día siguiente por el Santa Eulalia, segundo clasificado, que perdió contrapronóstico ante el Hebron-Taxonera (0-1). Esto ha permitido a los barceloneses salir de la zona de descenso, en dónde la lucha se ha vuelto encarnizada. El Almeda reaccionó a su derrota 7-0 ante el Vinyets con un 3-1 contra la Unificación Bellvitge y sus vecinos de Cornellà, la Fontsanta-Fatjó, volvieron a ganar (2-0 al Sarrià) en su campo, dónde no pierden desde el 8 de Noviembre del pasado año, mientras que Sant Just Desvern sumó 3 puntos importantes ante Vinyets.El MDB Lions también se impuso 3-1 al Gornal), por lo que el único de abajo que pinchó fue el Sant Ildefons, que sumó un nuevo empate (3-3 ante La Florida) y sigue en puestos de peligro.

Otro de los equipos afortunados de esta jornada en la zona de baja ha sido L’Esquerra de l’Eixample. La Escola Industrial de Barcelona fue el escenario del choque entre el conjunto local barcelonés y la UD San Pancracio. Ambos conjuntos llevaban rachas contrapuestas: mientras que unos sumaban 3 derrotas consecutivas, los otros se habían mantenido invictos en tantos partidos. Pese a ello, mientras los locales necesitaban la victoria para no descolgarse de los puestos de “salvación”, el Sanpa se presentaba algo más relajado y, una semana más, en cuadro ante el aluvión de bajas que está sufriendo esta temporada.

Para esta ocasión, la formación de los chicos de Sant Joan Despí fue la siguiente (imagen de la izquierda).

El inicio del encuentro, bajo el yugo del sol y el calorcillo primaveral, contó con mucha intensidad por parte local, que comenzó imprimiendo un ritmo exigente. Los primeros diez minutos contaron con reiteradas llegadas del conjunto barcelonés que, aprovechando su mejor adaptación a las dimensiones del campo, se plantaba en las inmediaciones del área con rapidez pero sin ningún acierto. Hasta en tres ocasiones se dejaron ver por los dominios de Muralla, que tuvo que intervenir a los 6 minutos para impedir el gol. Pero, tras el empuje inicial de l’Esquerra, fue el Sanpa el que fue tomándole el tranquillo al partido. Y, en el minuto 14, una escapada de Lucho por banda izquierda propicia un pase hacia el centro, Úbeda deja pasar y David, por la derecha, encuentra un disparo franco dentro del área al que reacciona rápido y brillantemente el guardameta local tapando con el cuerpo.

Tras el primer susto visitante, los locales bajaron su ritmo ofensivo e intentaron correr menos riesgos en defensa. Pero, si lo de David fue un susto, lo que vino a continuación fue de pánico escénico. A los 30 minutos, en una subida al ataque, Paco se saca un disparo bombeado desde fuera del área que casi establece el 0-1 en el marcador al sorprender al portero, que la toca lo justo para enviar el balón al larguero. El rechace lo recoge Lucho que, de cabeza, envía a la red, pero el colegiado anula el gol al considerar que estaba en fuera de juego cuando se iniciaba la jugada (sic). Una jugada discutible que acabaría siendo determinante en el resultado.

Los primeros 45 minutos no aportaron muchas luces más al partido, algo que cambiaría en la reanudación. A los 6 minutos de la segunda parte, l’Esquerra se adelantaría en el marcador y procuraría aguantar esa renta hasta el final. El gol fue casi una réplica del primer tanto que recibió el Sanpa del Can Buxeres en su último partido disputado en L’Hospitalet (que acabó 3-3): un saque raso de falta desde la izquierda encuentra el pie de un atacante dentro del área, se escapa de la marca adelantándose el balón hacia la izquierda y su disparo sin oposición acaba en la red. 1-0. Le tocaba mover ficha al Sanpa.

La entrada de Ramon en la media parte por un tocado Barceló pretendió estimular un poco más el ataque verdiamarillo, pero la presión sobre la portería contraria no acababa de obtener el efecto deseado. Por las bandas costaba un riñón llegar a línea de fondo y apenas se llegaba con claridad al borde del área. Ya con el gol a favor, l’Esquerra, que enviaría poco después un balón al larguero en otra jugada a balón parado, se centró en achicar espacios y sacar balones de todas las maneras como pudiera. El Sanpa buscó mayor profundidad con la entrada de Manolo en punta y la reubicación de Albert en el lateral izquierdo, pero no era la tarde de los chicos de Sant Joan. Incluso con Raúl de cierre y Ramon y Rafi en roles más ofensivos, los visitantes no pudieron superar la barrera defensiva de una Esquerra atrincherada que buscaría, en los minutos finales, el contragolpe definitivo que sentenciara el partido.

Al igual que ocurrió con La Florida, el tiempo pasó volando sin que el Sanpa contara con ocasiones realmente claras. Aún así, un balón que Rafi estuvo a punto de cazar dentro del área pequeña pudo ser el empate, pero el esférico fue enviado a córner por un defensor que se lanzó con todo. Y para más INRI, ya con el tiempo cumplido, Paco vería su segunda amarilla y l’Esquerra conseguiría el 2-0. La expulsión, tonta como pocas, se produjo cuando Paco, que había dejado paso a Andrés minutos antes, interceptó con la mano un despeje desde la defensa contraria creyendo que había salido fuera y con afán de no perder más tiempo y propiciar un saque rápido. El árbitro consideró que el balón no había traspasado la línea de banda. La expulsión no cambiaba el panorama dentro del campo, pero sí permitió que el partido se parara unos minutos entre protestas, quejas, debates y tertulias varias, y entrara en el descuento. Fue entonces cuando llegaría el segundo gol local, después de varios rechaces, rebotes y sombreros fortuitos. 2-0 y aún podría ser peor, ya que Muralla salvaría con la cara un mano a mano fuera del área y, en la última jugada, en pleno desbarajuste defensivo visitante, l’Esquerra envió fuera un balón con la puerta vacía.

Al final, los 3 puntos se quedaron en casa y los locales, pese a permanecer en zona de descenso tras los resultados de esta jornada, pueden albergar esperanzas de salvación. Por su parte, el Sanpa tendrá que certificar su permanencia después de Semana Santa en un intensísimo y prometedor derbi contra el Levante-Las Planas, uno de los equipos que más puntos ha arañado fuera de casa esta temporada (incluídos un 2-2 en Santa Eulalia, un 1-1 en Can Buxeres y un 1-2 en Can Vidalet).

miércoles, 13 de abril de 2011

San Pancracio, 2 – Sant Just Desvern, 1

Tres puntos con sabor a Tercera Catalana
11/04/2011

Mucho más cerca. Un Sanpa de primera busca su lugar en Tercera y cumplir un objetivo que ya puede casi tocarlo con los dedos. Una victoria en l’Escola Industrial el próximo sábado ante l’Esquerra de L’Eixample, acompañado de una serie de resultados, podría confirmarlo automáticamente esta próxima jornada. Y todo gracias a la significativa y trabajadísima victoria lograda por los verdiamarillos ante el Sant Just Desvern en esta 28ª jornada.

El choque de la calurosa y sofocante tarde primaveral del pasado sábado ante el Sant Just Desvern fue una nueva vicisitud a superar por los muchachos de Sant Joan Despí, y más cuando el equipo amarillo se puso por delante a los 37 minutos de juego. Los visitantes llegaban al Barri Centre con una imperiosa necesidad de victoria, al encontrarse solo dos puntos por encima de la zona de peligro, tras empatar 4-4 con el Hebrón-Taxonera este miércoles en su partido aplazado de la 24ª jornada. Por el contrario, la UD San Pancracio se presentaba como señor de la casa en estado de gracia por resultados (solo 2 derrotas en 10 partidos) pero con el equipo todavía en cuadro como consecuencia de las lesiones (el sábado contó solo con 4 suplentes, contando a Alberto, y 2 de ellos, Sergi y Andrés, estaban lesionados).

La cantinela de Chus incluía a Muralla, de vuelta a la portería tras varios partidos de ausencia, la guardia nocturna defensiva con Pedro, Rafi, Albert y Paco, y Ramon por delante como vigía; Carrillo y Barceló como senescales del centro del campo, Úbeda y Marc en la patrulla diurna por los flancos y David como custodio ofensivo en funciones de “falso 9”.

Los primeros 45 minutos fueron un auténtico suplicio bajo el sol. Ninguno de los dos equipos jugaba cómodo en aquel ambiente de calor y las alternancias en el juego se iban produciendo con cierta espesura y sin apenas ocasiones de gol. Fueron los visitantes lo que se dejaron ver primero por el área rival a los 17 minutos, pero un monumental Muralla rechazó el balón en primera instancia y Ramon sacó después enviando a córner. Inmediatamente después, fue Marc el que pudo haberse escapado hacia la portería contraria, pero no acertó en su control. En el 25, sería el Sant Just el que rompería de nuevo el grado de monotonía que invadía el partido (y beneficiaba a los locales, que podían permitirse ser más pacientes), cuando, en una penetración por el centro del área, un delantero visitante consiguió deshacerse de tres defensores por la izquierda pero, solo ante el portero, su potente disparo a puerta cerca del área pequeña encontró la rauda y magistral mano derecha de Muralla para enviar el balón a córner. Todo un paradón.

Sin embargo, la siguiente llegada resultaría fatal para los locales. A los 37 minutos, un contraataque del Sant Just fue resuelto con acierto por uno de sus delanteros, que recogió el balón cerca del área y, aprovechando el espacio entre defensores, colocó sutilmente un balón cruzado junto a la base del poste derecho de Muralla. 0-1. Los visitantes se ponían por delante. A pesar del gol, lo cierto es que el partido no estaba para decantarse para ningún lado y, tal vez, por ello, cuando el Sanpa volvió a la carga, tardó poco en devolver el equilibrio al encuentro. Cuatro minutos después, un saque de falta de Rafi desde casi la línea de medios del campo visitante iba a encontrar la cabeza de Barceló que, libre de marca y adelantándose al portero, iba a restablecer las tablas en el marcador. Sin duda un empate que reflejaba mejor el equilibrio de ambos conjuntos en la primera parte.


No obstante, los segundos 45 minutos iban a ser muy diferentes. Con otro aire, mayor alegría y con más confianza en sus propios recursos, los verdiamarillos iban a coger las riendas del encuentro en la reanudación. Al poco de comenzar el segundo tiempo, Barceló estuvo a punto de cabecear de nuevo a la red a escasos metros de la línea de gol, pero su remate algo flojo acabó en manos del portero. Y solo 3 minutos después, un Pedro, inconmensurable en defensa y luchador todo el partido, ganaría un balón en su puja con los jugadores del Sant Just y lo enviaría a campo rival. Con el balón botando, una indecisión entre dos defensores provocaría un rechace corto que Carri, haciendo uso de regla, escuadra y cartabón, dirigiría medidamente con la cabeza un pase hacia el desmarque por la derecha de Marc, que consigue progresar unos metros y suelta un disparo cruzado al poste opuesto del portero, imposible de detener. 2-1. El Sanpa le había dado la vuelta al marcador.

Este gol fue un jarro de agua fría para los visitantes, que veían como se les escapaba una buena oportunidad de puntuar en Sant Joan Despí. Y así sería porque los 40 minutos restantes fueron de dominio local, con un reanimado Sanpa más cerca de incrementar su ventaja que verla neutralizada. La defensa del Sanpa no hizo demasiadas concesiones y Carri recuperaba y se hacía con incontables balones en el centro del campo ante la frustración de los medios rivales. Mientras tanto, Ramon tuvo su ocasión en un disparo raso a los 56 minutos; Marcos Maza, que entró por un valeroso David en el 60, y que aportó más posesión y control de balón en campo ajeno, tuvo su disparo de falta en el 75, pero el guardameta visitante atajó el balón. Y Marc estuvo a punto de marcar el tercero con una vaselina que no fructificó cuando se esperaba la sentencia.

Finalmente el partido concluiría con esta ajustada victoria verdiamarilla que vino a premiar su constancia y mayor dominio en la segunda parte. Estos tres puntos resultan casi decisivos para sus aspiraciones de permanencia en la categoría y permiten al Sanpa ocupar una extraordinaria quinta plaza en la clasificación del Grupo 10 en lo que está siendo una temporada excepcional. El próximo sábado 16 de abril podrá corroborarlo en l’Escola Industrial ante un competitivo y necesitado rival, l’Esquerra de l’Eixample, que ridiculizó al San Pancracio en el partido de ida (2-4) y que se presentará dispuesto a agotar sus últimos cartuchos para mantener la categoría.

miércoles, 6 de abril de 2011

Almeda, 1 - U.D. San Pancracio, 3

¡Musho Sanpa en KNY!

Almeda, 1 - U.D. San Pancracio, 3

04/04/2011

Paso de gigante del Sanpa en Cornellà. El equipo de Sant Joan Despí sumó tres puntos clave para disputar el próximo año la 3ª Catalana tras imponerse a domicilio en el siempre dificilísimo campo de Almeda. En un encuentro importantísimo para dirimir las opciones de ambos conjuntos en este Grupo 10 de Segunda Territorial, los visitantes supieron aprovechar las indecisiones del equipo local en un partido al que ambos equipos se presentaban con muchas bajas (el Almeda, castigado por las sanciones; El Sanpa, lastrado por las lesiones) y que contaría con un arbitraje bastante polémico, por no decir marcadamente casero.

El conjunto de Cornellà afrontaba este partido con la esperanza de sumar tres puntos que le permitieran abandonar la zona de descenso, en la cual cayó a principios de año tras una pésima racha de derrotas que acompañaron a la destitución de su entrenador y de la cuál se había ido recuperando en una notable segunda vuelta. Por su parte, los muchachos de Sant Joan Despí se presentaban en Almeda en una excepcional 6ª plaza, 9 puntos por encima en zona de permanencia, pero con solo 12 guerreros chusianos (10 jugadores de campo y 2 porteros) para disputar este partido de caluroso domingo primaveral.

Alberto repetía como gran arquero en portería, Rafi como mariscal de la defensa, con Albert de lugarteniente en el centro de la retaguardia y con Paco y Andrés como jefes de unidad en los flancos; Por delante, Ramon ejercía como jefe de operaciones, detrás de la comandancia del capitán Carrillo y con el sargento Barceló al frente de las fuerzas de choque en la medular. Y en vanguardia, Úbeda al frente de la caballería lateral, David con la infantería motorizada y Marc como líder de los artilleros. En el banquillo, Pedro se hacía cargo de los partisanos protestones y Muralla estaba presto como leva de reemplazo en el marco.

La ajustada victoria del San Pancracio en la ida (2-1) hacía presagiar un partido de enorme igualdad que se podía decidir por pequeños detalles. En ese terreno, fueron los visitantes los que supieron manejar mejor los primeros minutos ante un Almeda que se mostró algo falto de confianza. Con más sobriedad que brillantez, los verdiamarillos fueron controlando toda iniciativa a un rival que pecó una y otra vez de cierta ansiedad en sus ataques y que, fruto del nerviosismo, pronto se vio por debajo en el marcador. Un largo saque de puerta de Rafi encontró cierta indecisión de los centrales en el bote, cosa que aprovechó Carrillo para aparecer por en medio, llevarse el balón entre los defensas,adelantárselo con la cabeza ante la desesperada salida del portero local y establecer el 0-1 a portería vacía a los 9 minutos de juego.

Las malas noticias para el Almeda no se quedarían ahí. Una bonita jugada del Sanpa acabó con disparo de Úbeda desde fuera del área que atajó el guardameta cornellense, pero con tan mala suerte que se lesionó en la caída. No habían transcurrido ni 15 minutos de juego, y el equipo local se veía obligado a sustituir a su portero por un jugador de campo (no tenían guardameta suplente). Las cosas se ponían feas para los locales. Quizá por ello, ciertas decisiones arbitrales que llegarían a continuación podrían parecer que tenían un signo controvertidamente favorable para ellos.

Mientras tanto, la primera parte fue transcurriendo con más emoción por el resultado que buen juego. Con la lucha centrada en la media, el equipo local falto de profundidad en ataque y el visitante respondiendo con Barceló y David en puja por los balones aéreos y la búsqueda, a veces infructuosa, de Marc y Úbeda en las bandas, el partido apenas dispuso de grandes jugadas de gol. Sin embargo, el Almeda aún tuvo una buena ocasión para empatar tras balón bombeado desde la izquierda que dejó a dos atacantes solos con Paco y que Alberto tuvo que salir con todo para tapar el disparo final (minuto 24). Poco más.

No obstante, a finales del primer tiempo, comenzaría la polémica: tras unos momentos dónde cada gesto de Barcelo olía a falta en contra, a diferencia de los “golpes fortuitos” que recibían constantemente Carrillo o Marc, un saque corner a favor del Almeda que no encuentra rematador se acaba “convirtiendo” en penalti tras las airadas protestas locales por un presunto empujón del propio Barceló (por algún motivo, los árbitros le ven siempre cara de culpable), que el colegiado solo vio claro, segundos después, tras salir la pelota por la banda y “escuchar atentamente” las opiniones de los jugadores cornellenses. La pena máxima fue bien ejecutada y Alberto poco pudo hacer. Minuto 41, 1-1 y vuelta a empezar.

Aquel gol parecía premiar más la necesidad del conjunto local que ser resultado de un dominio aclaparador. No obstante, la controversia no quedaría ahí. Marc se escapa de varios contrarios en un slalom desde la banda hacia el centro y es objeto de falta cerca del borde del área por parte del defensa de cierre, cuando ya encaraba el portero. El árbitro, no solo corta la jugada pese a que Marc estaba en disposición de disparar, sino que perdona la expulsión del defensor. El partido llegaría al descanso con los ánimos algo calientes.

Pese a mantener una tendencia parecida, la segunda parte dejó ver a un Sanpa un poco más ambicioso y un Almeda algo falto de convencimiento en la remontada. Esa diferencia resultaría crucial y los verdiamarillos no tardarían en sacar tajada de ello. A los 12 minutos, Marc consigue hacerse con el bote de un balón en línea de tres cuartos, se zafa del marcaje del defensa, pasa el balón entre las piernas del portero, en salida desesperada fuera del área, al darle con la puntilla, y, a portería vacía, ya dentro del área, adelanta de nuevo al Sanpa (1-2). Eso sí, cazado por detrás por el defensor en ánimo de impedir el disparo, pero que el colegiado, en un gesto de completa indolencia, decidió pasar por alto y, en su lugar, amonestar a Pedro por protestar.

Pese a todo, el partido ya parecía encarrilado, puesto que los locales, aunque siguieron luchando, no acababan de creer en el empate. Marc estuvo a punto de hacer el tercero para los de Sant Joan al recibir de espaldas al borde del área, girarse y soltar un cañonazo que el portero local, con los puños, envió a corner. Y, en un despiste defensivo, Alberto tuvo que salir a tapar un balón en el área y, al recular hacia portería, tirar de centímetros para impedir la vaselina (minuto 84).

Después de esa jugada llegaría la sentencia, no sin una nueva decisión arbitral polémica. En una jugada parecida a la del segundo gol pero por banda izquierda, Marc vuelve a escaparse, sortea al portero y éste, fuera del área, se ve obligado a derribarlo. Acción manifiesta de gol, portería vacía, falta del último hombre… tanto daba. El colegiado no estaba por la labor de expulsar a nadie y se contentó con una simple amonestación ante la incredulidad e incomprensión del equipo visitante. Sin embargo, ajeno a este nuevo suceso, Rafi ejecutó la falta disparando directamente a puerta. El portero no puede blocar y el rechace cae a pies de Carrillo, libre de marca. Su primer disparo impacta en el cuerpo del guardameta local, pero, en el nuevo rebote, salta con él balón pegado al pie (al más puro estilo “Oliver Aton”) por encima del arquero y lo deja caer una vez traspasada la línea de gol. 1-3 y el Sanpa tomaba el bastión de Almeda.

Pese a una última ocasión en el descuento de Pedro,que había entrado por un agotado David, el marcador ya no se movería más y se confirmaría así la 12ª victoria verdiamarilla en esta Liga, en la mantiene la 6ª plaza y alcanza al Gornal en la 5ª. Con un total de 40 puntos, la UD San Pancracio se queda ahora mucho más cerca del derecho a jugar la futura 3ª Catalana. Aún por confirmar la permanencia en la categoría, la próxima semana se enfrentará a otro clásico, el Sant Just Desvern, que llegará a Sant Joan Despí con mucha necesidad de puntos y con enorme ánimo de revancha por el 1-4 del partido de ida. Próximo sábado a las 18 horas.