jueves, 16 de febrero de 2012






“You shoot me down, but I won't fall. I am titanium”

(Puedes dispararme, pero no me caeré. Soy de titanio)

La Racha del Junior

En un momento sombrío para los dos equipos de la UD San Pancracio, una luz de esperanza se ha encendido con el inicio de segunda vuelta de conjunto "Junior". A pesar de las bajas y de los ajustes de última hora, los chicos de Vicente han encadenado una fantástica racha de tres victorias consecutivas, que han levantado, y mucho, la moral de la tropa. Y no es para menos: en menos de 20 días, han sumado 9 puntos, dos menos que en toda la primera vuelta. A esto hay que sumar que todavía tiene pendiente de disputa el partido aplazado con el Sant Just Desvern "B", suspendido en el minuto 20 tras una agresión al colegiado y que deberá continuarse el próximo fin de semana. De obtener un buen resultado (tendrá que remontar un 0-1 en contra), podría alargar su racha y prolongar tan extraordinaria racha.

El primer obstáculo superado en esta carrera de éxitos fue el cercano (por proximidad geográfica) conjunto de la Fontsanta-Fatjó. Con Alberto en la portería, en un partido marcado por la escalofriante lesión lumbar de Milton, el Sanpa Junior fue capaz de darle la vuelta al luminoso en diez minutos finales de vértigo, después de ver como el equipo visitante había remontado el gol inicial de Rafa Ramos (min.33). Josemi en el 78 y Victor Martínez en el 89 hicieron posible una victoria in extremis que sirvió para concederse una alegría en tan complicados momentos.

San Pancracio "J" vs FONTSANTA-FATJO "B"

La siguiente buena noticia llegaría solo una semana después tras una prestigiosa victoria en campo del Gava Mar. Con Alberto Aguado de portero de circunstancias y solo dos recambios, un gol de Willy Escriu a los 18 minutos del segundo tiempo y otro de Xavi Sieso a diez minutos del final, permitieron el segundo triunfo a domicilio en lo que llevamos de temporada, amen de sumar tres puntazos que permiten seguir cogiendo confianza de cara al futuro.

Gavà Mar vs San Pancracio "J"

Y el "no hay dos sin tres" llegó contra el también complicado Begues "B", gracias a un gol de Rafa Rafa Ramos en el último suspiro. Con Muralla en la portería, Josemi había adelantado al Sanpa en el primer tiempo, pero el joven conjunto visitante había logrado empatar a falta de 18 minutos del final. En un último apretón, el equipo de Vicente consiguió llevarse el gato al agua, para incrementar hasta tres la racha de victorias consecutivas en este gran inicio de segunda vuelta.

San Pancracio "J" vs Begues "B"

El Triángulo de las Bermundas (3)

Desastre Natural: Equipo Ja, 4 - San Pancracio, 1


70 minutos duró el sueño del Sanpa. No puede decirse que el resultado fuera injusto, ya que el equipo de Zona Franca dominó gran parte del encuentro y dispuso de bastantes ocasiones de gol, algunas muy claras. Pero sí fue un poco cruel. Los de Sant Joan Despí pusieron contra las cuerdas al líder, que se vio obligado a remontar un partido que parecía escapársele por momentos. Al Equipo Ja le costó mucho más de lo esperado superar la resistencia del Sanpa, que durante muchos se tomó la licencia de creer, de pensar en conseguir algo positivo de su difícil desplazamiento al campo de Iberia. Y que tuvo que esperar al último trecho del encuentro para que se viera tan tranquilizador desenlace para los locales y tan desalentador para los visitantes.

No fue un partido bonito, pero sí que fue emocionante. Sobre la gélida arena iberiana, el conjunto dorado cedió la iniciativa al conjunto local, algo inquieto y deseoso de borrar su mala imagen de la semana anterior en Santa Eulalia, donde perdió de forma estrepitosa su imbatibilidad (4-0). Sin grandes apuros, durante los primeros cuarenta y un minutos (tiempo que duró el primer tiempo) el Sanpa conseguiría mantener su puerta a cero, gran culpa de ello como resultado de la memorable actuación de Muralla, descomunal e inconmensurable todo el partido. El arquero sanpero, haciendo honor a su sobrenombre, se sobrepuso al frío, al ambiente y a la calidad del rival y no se amilanó tampoco a los veinte minutos, cuando el colegiado “convirtió” en penalti una falta varios metros fuera del área. Muralla rechazó la pena máxima y envió el posterior disparo a corner, evitando lo que hubiera sido el primer gol del partido.

Con la presencia en ataque de los atrevidos júniors Josemi y Pablo como acompañantes de Rivo y el infatigable Jose, el Sanpa fue, poco a poco, quitándose la presión de encima y a adelantar las líneas, con Ramon ganando más protagonismo en las luchas en la medular y David buscando el disparo para poner a prueba el portero local. La experimentada zaga, con el “capi” Andrés, el mariscal Rafi, el alférez Óscar (en fugaz reaparición antes de volver a recaer en su lesión) y el lugarteniente Paco, fue asentándose cada vez más y supo aguantar las embestidas locales mientras las fuerzas les acompañaron. Y los 4 minutos del segundo tiempo la hazaña se vislumbró a babor.

Un magnífico pase filtrado de Ramon a Pablo permitió al joven talento del “J” adelantarse el balón, ganarle la posición al defensor, escaparse de él y, con suavidad, ejecutar una espectacular vaselina sobre el arquero local. 0-1. Los aficionados se frotaban los ojos.

El Equipo Ja no tuvo más remedio que volcarse con todo. Inmediatamente después, Muralla volvía a sacar sobre la línea de gol un disparo a bocajarro tras un pase de la muerte llegado desde la derecha. Sin embargo, la suerte favorecería al conjunto local cuando, pocos minutos después, Óscar cayó lesionado y el Sanpa tuvo que defender la jugada siguiente con un jugador menos al no disponer de tiempo para realizar el cambio. La entrada de Rubén llegó demasiado tarde: saque rápido de córner y espléndido disparo al borde del área que Muralla no logra desviar lo suficiente para sacar.

El empate dio paso a unos minutos de tregua, que el colegiado, en otro gazapo descomunal, se encargaría de remediar. Una recuperación del Equipo Ja en campo visitante genera una rápida aunque desordenada contra. La jugada, después de varios rebotes y rechaces, acaba en un centro a la medular del área, que Andrés, incansable todo el match, consigue despejar en plan “pecho lobo” y dar continuidad a la jugada de contra del Sanpa. El colegiado detiene el juego y, en plena duda existencial sobre qué hacer, señala la supuesta falta al borde del área (también podía haber pitado penalti), plenamente consciente de su inexistencia puesto que no saca ni siquiera tarjeta. De poco servirían las protestas visitantes, la falta no solo se ejecutaría, sino que se haría de manera magistral: el atacante local eleva con delicadeza el balón sobre la barrera y lo envía a la escuadra más alejada de Muralla. Golazo y el equipo local que por fin se ponía por delante en el minuto 70.

Con el marcador en contra y las fuerzas justitas (sin más banquillo que Pedro, cuyo olvido de pasar la revisión de fichas en la media parte le impidió participar en el encuentro), el equipo de Sant Joan no pudo aguantar el arreón final del líder, que ampliaría el marcador con sendos tantos más. Pese a ello, nada se puede reprochar a los muchachos del Sanpa, que lo dieron todo, sobretodo buenos motivos para marcharse con la cabeza bien alta del campo más complicado de la categoría.

Una vez superado este ciclo, solo queda esperar la reacción del Sanpa de cara al próximo partido en la Vall d’Hebrón contra el Montbau, contra el cuál mereció más suerte en el partido de ida en Sant Joan Despí. Con 15 partidos y 45 puntos por delante, la UD San Pancracio tiene a su mano la permanencia en la categoría. Por actitud y fe, los resultados deberían llegar merecidamente.


El Triángulo de las Bermundas (2)

Huracán: San Pancracio, 2 – Can Buxeres, 4


Las importantes bajas de Rafi y Ramon obligaron a tirar de recursos varios para reconstruir ante el Can Buxeres una defensa ya de por si maltrecha. Si a eso se sumaban las bajas por lesión de Carrillo y Ricard, al Sanpa le tocaba recibir en horas muy bajas y en cuadro al conjunto de Can Serra, con el forzado debut/reaparición de Rivo, el retorno de Pedro y la obligada presencia en el equipo titular de los junior Timoneda, Victor Castellano y Alejandro Pérez. Y lo cierto es que la sorpresa estuvo muy cerca, ya que el conjunto local, pese a sus carencias de cara a un partido de esta categoría, rindió a un nivel excelente.

El Can Buxeres apenas había inquietado a Muralla cuando llegó el 0-1, tras una jugada por el centro de la defensa amarilla generada tras una pérdida de balón (minuto 15). El gol pareció relajar a los visitantes, que prefirieron aguantar atrás en lugar de sentenciar y, resultado de su valiente estrategia, se encontrarían con el partido empatado en el minuto 37. Luis, cuya presencia en este partido estuvo en duda hasta última hora por su inminente “baja por paternidad”, se encargó de ejecutar con su maestría y precisión habitual un penalty señalado por una estúpida falta sobre él mismo dentro del área visitante para establecer el 1-1. Y, por si fuera poco, la reacción del Sanpa no quedaría ahí, puesto que Jose “The Kid” (que ya lleva más goles que Torres este año en la Premier) aprovecharía un pase en profundidad de Rubén para encarar portería, sorprender al portero hospitalense con un disparo cuyo despeje se le fue hacia atrás y establecer el 2-1 en el marcador. Milagroso. En el Can Buxeres, que pocos minutos antes creían tener el partido controlado, no debían dar crédito a lo que veían.

El segundo tiempo, sin embargo, pasaría factura al equipo local. A punto estuvo Rivo de establecer el 3-1 tras una contra en la que encaró al portero pero no pudo evitar la llegada de un defensa cuando se acondicionaba a disparar. En el corner siguiente, un magnífico remate picado de cabeza de Luis puso a prueba los reflejos del portero visitante, que detuvo el cabezazo sobre la misma línea de gol. No obstante, un nuevo penalti, esta vez a favor del conjunto visitante, establecería las tablas en el marcador y devolvería la tranquilidad al Can Buxeres, algo atascado desde el empate a uno. A base de perseverancia y gracias a cinco minutos espléndidos, el equipo de L’Hospitalet volvería a batir a Alberto en dos ocasiones más aprovechando los desbarajustes defensivos de la improvisada zaga local.

Con el 2-4 se volvió al escenario de la primera parte y, de nuevo, sería el Sanpa el que estaría más cerca del gol. Sin embargo, aprendida la lección de los primeros cuarenta y cinco minutos y tirando de veteranía, el conjunto visitante rememoró el encuentro de la temporada pasada entre ambos equipos, agotando el partido con múltiples pérdidas de tiempo y tanganas interesadas, sobretodo una bastante absurda a poco de finalizar, para que transcurrieran los minutos sin más sobresaltos.

Y al final, pese al enorme derroche físico desplegadopor los chicos de Chus, no se movería el marcador y el Can Buxeres, que fue mejor y demostró ser un conjunto muy compacto y equilibrado, se acabó por llevar los tres puntos.

La derrota del Sanpa, unida a la victoria del Hospitalense sobre el Sant Just Desvern (2-1), dejaron al final de esta jornada al conjunto de Sant Joan Despí en puestos de descenso, algo que no ocurría desde la 4ª jornada, antes de la visita al Dinamic Batlló, que actualmente está a un punto en la clasificación. Para más desgracia, Milton caería gravemente lesionado al día siguiente en el choque del San Pancracio Junior contra la Fontsanta “B”, incrementando aún más la lista de damnificados de la temporada.

El Triángulo de las Bermundas (1)

El Triángulo de las Bermudas

Podríamos llamar así a esta fase de tres partidos de tan nefasto recuerdo que ha deparado al Sanpa un triste balance de 3 derrotas, 3 goles a favor y 14 goles en contra. Un triste periodo plagado de lesiones (hasta 7 jugadores de la primera plantilla), sanciones (y expulsiones) y racha de penalties en contra (en todos y cada uno de los partidos), dentro del cuál el conjunto amarillo ha naufragado en las fosas marítimas de la clasificación y ha visto cómo se estrellaba una y otra vez ante unos rivales que, uno detrás de otro, fueron sumando sus tres puntos en cada uno de sus enfrentamientos.

Ahora bien, quién pensara que el Sanpa iba a desaparecer sin dejar ni rastro, se equivocaba. La hora de abandonar la niebla, soportar las tormentas y superar las corrientes marítimas que te arrastran al fondo del mar se aproxima. Una vez atravesadas las aguas embravecidas del calendario, luchando contra viento y marea para mantenerse a flote, ha quedado constancia de que hay esperanza. Y mientras la haya, con 15 jornadas por delante, los marines sanperos van a reconstruir su flota, van a presentar batalla y van a intentar llegar a buen puerto.


Tormenta Tropical: San Pancracio, 0 – Gornal, 6

Un ejemplo de lo que pudo haber sido y no fue por la falta de puntería y los excesos punitivos de un árbitro capullo que se tomó hasta la licencia de resistirse al encanto irresistible de Rafi. Una escapada por banda izquierda de Marcos a los pocos minutos de juego, que obligó al portero a sacar un balón sobre la línea como pudo para enviar a corner, hizo soñar con algo positivo. Una pared entre Jose y Luis al borde del área, que requirió de nuevo los servicios del portero menos goleado de la Liga, hizo sentir ese sueño.

Sin embargo, dos errores defensivos fueron suficientes para el conjunto del sur de L’Hospitalet y su poderosa artillería en ataque. Un espléndido zurdazo raseado con el exterior al palo desde el borde del área y un rigurosísimo penalti señalado dentro del área local, pusieron un cómodo 0-2 a favor del conjunto rojillo a los 27 minutos. Y, por si fuera poco, el colegiado, que hizo bueno aquello de “Toma el Dinero y Corre” (su pasotismo fue pasmoso), se acabaría por cargar el partido con su meticulosa indolencia. Las expulsiones de Rafi y Ramon, tan exageradamente rigurosas como desproporcionadas e innecesarias, habilitaron el “paseo militar” de un Gornal ante un rival completamente roto defensivamente, con una inédita pareja de centrales David-Milton, y al que, es de reconocer, libraron de un resultado aún más escandaloso.

La lectura positiva del partido para el Sanpa fue que, hasta el 0-3, también de penalty discutible, supo incomodar a su rival y no concedió apenas ocasiones más allá de los goles. Además, pese a la goleada, no se perdió la compostura.

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Por un puñado de errores
PB Collblanc-Sants, 3 – San Pancracio, 2
14/01/2012


No fue suficiente. El magnífico trabajo e intensidad ofrecidos por el Sanpa en el Municipal del Distrito IV quedaron sin premio en una emocionante tarde de futbol invernal, alargando una semana más la pésima racha que azota al conjunto de Sant Joan Despí. En un encuentro equilibradísimo, en el cual solo los pequeños detalles podían decantar la balanza hacia un lado u otro, la cruz volvió a mirar a San Pancracio. Y, de esta manera, la Peña Barcelonista Collblanc-Sants, cuyo explosivo inicio de temporada vino seguido de una trayectoria muy irregular, supo sacar provecho para sumar tres puntos más y alejar un poco más a uno de sus rivales en la lucha para evitar el descenso.

Sin duda fue una lástima para el conjunto visitante no puntuar en esta visita, puesto que ofreció un partido muy serio y se mostró prácticamente inexpugnable durante todo el primer tiempo. Durante mucho tiempo, hizo gala de la reputación de Sanpa rocoso en defensa. La Peña Barcelonista intentó llegar a la portería contraria a base de mucho toque y desplazamientos continuos de balón, pero su fútbol careció de profundidad, en parte a la loable labor defensiva que ofreció el conjunto amarillo. El Sanpa no estuvo demasiado lucido en ataque, pero trabajó bien desde atrás, con Rafi y Óscar, con Ramon por delante y Carri corriendo de aquí para allá, resolviendo favorablemente los intentos locales de entrar por el centro, y con Pedro y Úbeda conteniendo las bandas. Ciertamente, el conjunto de Chus intentó no correr riesgos innecesarios atrás a la espera de oportunidades en ataque. Esto desencadenó un partido con pocas ocasiones de gol, escasos disparos a puerta y un “quiero y no puedo” local que hacía ver que se decidiría, si así debía ocurrir, por una mínima diferencia para cualquiera de los dos bandos.

Sin embargo, la notable labor del Sanpa en el primer tiempo se iría por la borda en cuestión de unos pocos minutos en la reanudación. Dos errores defensivos fueron origen de sendas oportunidades para el equipo local, que la Peña Barcelonista no desaprovecharía para escaparse en el marcador. Una mezcla de nerviosismo y precipitación convirtió que una recuperación de balón y dejada hacia atrás en una sucesión de rebotes que acabó con un pase en profundidad hacia la banda derecha, posterior centro raso y remate a placer dentro del área de Alberto, que apenas había intervenido hasta entonces, para hacer subir el tanteador para equipo blaugrana (min.49). Y, otro desajuste, poco después de un doble cambio (Pablo por “The Kid” y Rubén por Pedro), con la defensa tirando mal el fuera de juego, provocó un mano a mano del delantero local López Ibáñez ante Alberto, al que regateó en velocidad para establecer el 2-0 ante la mirada atónita de los jugadores visitantes.

Aunque parecía mentira cómo cincuenta minutos podían echarse a perder solamente en cinco, el tercer gol local estuvo muy cerca, cuando en una jugada semejante al que dio origen al primer tanto, pero por la otra banda, acabó con disparo al exterior de la red, evitando así que el naufragio visitante fuera completo. Sin embargo, aquello acabaría espoleando al Sanpa cuando más herido estaba. Y fruto de ello, haciendo gala de su espíritu competitivo siempre vivo, cerca estuvo de recortar distancias escasos minutos después. Ricard, algo gris en el primer tiempo y con mucha presencia en el segundo, enganchó un balón procedente de un rebote dentro del área local que el guardameta azulgrana sacó como pudo (o más bien se encontró con las rodillas) en la misma línea de gol. La primera señal clara y concisa de que el Sanpa no se iba a marchar de ese campo sin presentar batalla.

Con la entrada de David, debutante esta temporada tras su debutada paternidad, por Óscar y arriesgando con una defensa de tres, el conjunto amarilla adelantó líneas y comenzó a presionar más arriba, aprovechando el repliegue del equipo local. Esto tuvo su fruto en el minuto 67, cuando un balón luchado junto a la banda izquierda por David fue a parar a pies de Ricard, que saca un fantástico pase en profundidad al hueco para Lucho, el cuál, tras controlar, proteger el balón y penetrar en el área, acribilla de disparo cruzado al portero cruzado al arquero local. Volvía a haber partido.

El entrenador de la Peña Barcelonista debió ver que así no serían capaces de mantener su ventaja. Para deshacerse de la presión, pidió a sus jugadores que movieran el balón en largo procurando aprovechar los espacios que dejaba la vanguardia del equipo visitante, consciente de que su rival generaba menos peligroso cuando elaboraba desde la defensa que cuando apretaba arriba con su media. Y así fue que los mejores minutos del Sanpa no dieron su fruto y, tras el arreón, la Peña recuperó aire y tranquilidad al agrandar el campo y sacar provecho de ello para tocar rápido el balón y realizar contraataques.

De esta manera, ya con Milton en lugar de Úbeda, llegó el tercer gol local. De nuevo, la precipitación hizo mella y una nueva pérdida de balón con el flanco adelantado habilitó la escapada por la banda izquierda y la posible sentencia, tras un recorte y paradón previo de Alberto al primer disparo. Con las fuerzas al mínimo, nadie se lanzó a tapar o despejar el rechace, por lo que el delantero local se quedó solo para fusilar al guardameta visitante. Demasiado castigo, tal vez.

Aún habría un último apretón final. Saque de falta de Ramon y Rafi se eleva sobre todos los mortales para rematar de cabeza, superar al portero y hacer golpear el esférico en el travesaño. Ricard aprovecha el rechace de cabeza y establece el 3-2 y la esperanza de un posible milagro en el último instante.

Pero no hubo ni milagro ni tiempo para que se produjera. El Sanpa volvió a pagar cara su precipitación e inseguridad en ciertos momentos del partido y fue ahí dónde se le escapó un encuentro que luchó y trabajó muy bien, del que posiblemente mereció algo más, y en el que mostró una actitud competitiva que, tarde o temprano, aportará seguramente mejores resultados.





PB Collblanc-Sants Vs San Pancracio "A"

miércoles, 7 de diciembre de 2011

San Pancracio, 3 – Pastrana, 3

Resurrección
03/12/2011

“Levántate y marca”. Podrían ser las palabras mesiánicas que resonaron en la mente colectiva de los jugadores del Sanpa en su épica reacción del pasado sábado contra la Pastrana de Horta. El conjunto verdiamarillo estaba, metafóricamente hablando, en la UVI, en jaque mate, sentenciado y ejecutado, hundido como en Titanic. Y sin embargo, resurgió de sus cenizas como un Ave Fénix para igualar en diez minutos de vértigo y frenesí un partido que tenía prácticamente perdido. Rebelándose contra su destino, recuperando el rumbo a golpe de timón, luchando contra los síntomas de debilidad y flaqueza: una única entidad colectiva que recuerda quién es y de dónde viene. Y, tras una larga y angustiosa espera, que supo adónde tenía que ir.

La heroica remontada del Sanpa, que en el minuto 80 caía derrotado por 0-3 en otro infausto partido dónde cada golpe que recibió fue demoledor, es un nuevo ejemplo del poder de la fe y la confianza reaparecidas cuando todo parecía perdido. Una demostración más de “quién quiere, puede”, un nuevo episodio de cómo la perseverancia y la resistencia espartana puede acabar teniendo sus frutos si no se pierde la esperanza. Lo cierto es que el resultado volvía a recordar, una vez más, esa lección de excesivo castigo que se recibe inmisericorde cuando un conjunto juega demasiado inquieto y temeroso de que le puede ocurrir lo que al final acaba ocurriendo. La Pastrana apenas hizo un solo disparo a puerta (goles aparte) en toda la primera parte y, aún así, se marchó con dos goles de ventaja al descanso, fruto de su gran espíritu competitivo y valiente. Y su único disparo entre los tres palos en el segundo tiempo, acabó en gol. Los espíritus de la suerte parecían estar sonriendo solo en una dirección. Pero, como ya se ha dicho otras veces, ¿para qué confiar en la suerte cuando tienes lo que hay que tener para no depender exclusivamente de ella?

Más allá del homérico desenlace para el Sanpa, lo cierto es que los primeros 45 minutos resultaron nefastos para el conjunto local. Impreciso, inoperante, fallón, el equipo verdiamarillo parecía preso de la ansiedad, como atenazado por la necesidad de un resultado favorable pero ofuscado por la falta de gol. Se pudieron ver excesivos nervios en defensa, con algo de inseguridad en los despejes y demasiado pelotazo hacia arriba, dónde Luis ejercía de “Llanero Solitario”. Un buen ejemplo de la falta de construcción fue ver a Carrillo moverse de un lado a otro del campo, con muy poca incidencia en el juego y aún menos participación. Jose y Joan solo recibían pases largos inalcanzables o cortos sin con espacio. Y eso desencadenó casi un partido de frontón: balonazo para un lado y retorno para el otro. Un aburrimiento constante, un grito al 0-0 del que se acabó beneficiando el equipo visitante que, sin comerlo ni beberlo, sin haber pisado prácticamente el área del Muralla, se adelantaría en el marcador.

Un estúpido penalti a los 20 minutos de juego surgió para romper el tedio: Úbeda intenta despejar el balón en el lado derecho del área y se lleva el pie del atacante por delante. Una acción innecesaria, ya que Rafi y él había tapado la posibilidad de centro, pero aquello dejó constancia de lo excesivamente acelerados que iban los jugadores al no salirles las cosas. La ejecución fue impecable y la Pastrana se ponía por delante sin haber ocasionado aún ninguna ocasión de gol.

Y si el cielo ya se había oscurecido para el equipo de Sant Joan Despí, cinco minutos después se volvió negro. Nuevo error defensivo y nuevo gol. Sergi, que haría una segunda parte portentosa, se mostró algo inseguro a la hora de despejar un balón y, poco antes de la línea de fondo, un atacante le roba la “cartera” para levantar sobre la salida de Muralla y ver cómo otro delantero solo tiene que empujar el esférico a la red con la portería vacía. 0-2. Momentos de impotencia para el Sanpa. Mucha impotencia.

Los minutos restantes para el descanso no aportaron prácticamente nada. La Pastrana se dedicó a gestionar la ventaja y el San Pancracio no veía portería. En ese desierto, Albert fue el único que mostró algo de desequilibrio y verticalidad por banda izquierda, provocando varios saques de esquina que fueron lo más inquietante que generó el equipo durante el primer tiempo. El escenario era poco alentador.

Los primeros síntomas de recuperación no se verían hasta después del descanso. Un gol rápido podía meter a los locales en el partido pero, de nuevo, la fortuna y/o el acierto del portero visitante estaban allí para impedirlo. A los 5 minutos de la reanudación, el arquero barcelonés hizo alarde de reflejos para sacar una mano prodigiosa a un espléndido cabezazo de Luis a un centro desde la derecha. Y poco después, voló hacia su palo izquierdo para sacar otra mano salvadora y evitar lo que hubiera sido un golazo de falta de Rafi.

Fueron momentos de echar toda la carne en el asador. Chus movió banquillo: sacó al júnior Lluis Tort por Joan y a Óscar por Milton (físicamente poderoso, tácticamente algo perdido). E hizo otro cambio, en sustitución de Jose, que suponía el resplandor en la oscuridad de los aficionados sanperos: el retorno de Marc. Y como marcan los cánones por estas tierras del Llobregat, tardaría poco en intervenir: saque rápido de Luis y el joven Teruel se las vio por primera vez con el portero, que sacó con los pies el disparo al borde del área.

Por desgracia para los locales, por esas cosas que (dicen que) hacen emocionante el fútbol, quién marcaría en aquellos momentos de agobio fue la Pastrana. Y el gol llegaría de la manera más sorprendente: un balón muerto en la línea de ¾ y cañonazo antes que bote de nuevo que sorprende a Muralla por alto. Minuto 65. No por la injusticia del marcador habría que dejar que reconocer tal obra de arte. 0-3 y el encuentro parecía listo para la sentencia.

Aunque los tres puntos estuvieran iniciando el vuelo hacia Horta, los chicos del Sanpa siguieron
intentándolo, buscando ese gol que devolviera el ánimo y la confianza tras tres partidos (Santa Eulalia, Unif.Prat y Levante) en el dique seco. Con esa intención, Marc volvería a avisar con un disparo al poste en el minuto 79 tras un libre directo. El cántaro tenía que romperse, estaba ya harto de ir a la fuente. Era cuestión de tiempo, aunque éste fuera menguando cada vez más.

Al final, el cántaro se rompió. Sería Albert quién, en el minuto 82, recortara distancias y comenzara a mostrar un poco de luz en medio de tanta oscuridad. Recepción por banda izquierda, recorte y gol bajo las piernas del guardameta visitante. La llama de la esperanza comenzaba a brotar. Tanto, que la llama paso de almenara a almenara cuando cuatro minutos más tarde, Marc mete un pase interior hacia el lateral izquierdo del área para Albert, que supera al portero en su salida y su disparo corto queda botando para que Carrillo reduzca a la mínima expresión el marcador y estableciera el 2-3. Tras 420 minutos sin marcar un gol, el Sanpa había marcado dos en cinco minutos. Un grito y una llamada a la epopeya heroica sanpera. Y, además, con Paco en el campo (había entrado en el minuto 80 por Sergi).

Y como toda leyenda necesita sus héroes, todos quisieron tener su papel y la gloria pareció quedar reservada para los protagonistas más inesperados. En el último minuto, tras un libre directo sacado espléndidamente por Ramon al área pequeña, aparece Óscar penetrando en las “líneas enemigas”, se eleva en suspensión, se adelanta al portero y cabecea de espaldas a la red para establecer el 3-3. Increíble. Una remontada espectacular.

En el descuento, aún estuvo el Sanpa de darle la vuelta al marcador, en lo que hubiera sido una hazaña memorable digna de competición europea (la pasada semana, en la Europa League, el Brujas belga remontó un 3-0 en los 15 minutos finales ante el Maribor Branik esloveno y ganó 3-4). Dos
intervenciones decisivas del portero visitante a dos disparos de Marc sirvieron al conjunto barcelonés para retener un punto (el primero que obtiene a domicilio) cuando había tenido los tres en el bolsillo hasta los últimos minutos del partido. No encontraba explicación. De hecho, nadie podría encontrarla.

Con este resultado obtenido en unos diez minutos de locura, la UD San Pancracio rompe una calamitosa racha de cinco derrotas consecutivas y, curiosamente, se mantiene en la 13ª plaza con 13 puntos. Algo irrelevante, teniendo en cuenta que la mala suerte hay que vencerla con algo que tampoco se puede explicar.