U.D San Pancracio, 2 – Unificación Bellvitge, 1
15/03/2011
Inmensa lección de pundonor, amor propio y espíritu de superación del Sanpa el pasado sábado en el Barri Centre de Sant Joan Despí. En un día en el que no paró de llover, el conjunto verdiamarillo superó todo tipo de adversidades y dio un paso más hacia la permanencia con una importantísima y extraordinaria victoria ante la Unificación Bellvitge con solo diez jugadores de campo y dos porteros. Lastrado por las numerosas bajas, apuntillado por la sanciones y con un temporal de perros, el conjunto local sacó todo lo que tenía que sacar y luchó todo lo que tenía que luchar, ante un rival con un perfil más joven y ofensivo, que llegó dispuesto a vengar su derrota del pasado octubre en Bellvitge (0-1, gol de Lucho). La igualdad previa en la Clasificación a 33 puntos era la antesala de un choque que prometía ser muy competitivo pero que se presentaba en unas condiciones “atípicas”. Con el campo encharcado, con el riesgo de lesiones y sin la posibilidad de hacer cambios, el Sanpa tenía ante sí mismo un enorme desafío. Y el resultado final fue testigo de que había sido capaz de superarlo.Como si fuera un gag de Crackovia, con constantes ovaciones a los jugadores que entraban una y otra vez al vestuario, Chus dispuso con seriedad a sus gladiadores con Alberto como guardameta y amo del “Powerball”, impidiendo que sus rivales marcasen, a Paco, Rafi, Sergi y Albert para formar “el Muro” defensivo, Raúl y Barceló para “la Justa” del medio del campo, Úbeda y Luis para “el Asalto” por los flancos y los “eliminadores” Marcos y Marc para sentenciar al equipo hospitalense.
Bajo la constante lluvia y el campo encharcado, el partido pronto se vio que sería un envite muy exigente en el centro del campo que se acabaría decidiendo en las pocas visitas claras que se hicieran a las áreas. Marc tuvo la primera ocasión a los 15 minutos, cuando su potente disparo de falta al borde central del área hizo estirarse al portero, que evitó el gol en un alarde de reflejos. Cuatro minutos después, una bonita jugada por banda de Luis a punto estuvo a poner en aprietos al arquero visitante, pero fue interceptada y enviada a córner cuando ya había entrado dentro del área. Y en la siguiente llegada, ya se rompió el “cántaro”. Albert cuelga un balón desde la izquierda, el balón queda muerto tras un múltiple salto de cabeza (con Rafi demostrando que es repartidor de correos) y Barceló se saca un castañazo al borde del área que entra raso y veloz junto al palo derecho del portero, que poco pudo hacer en su estirada. Un golazo que valía su precio en oro en un partido como éste.
La Unificación Bellvitge intentó reaccionar sin dejarse llevar por la precipitación, buscando su oportunidad a balón parado. Aprovechando la gran cantidad de faltas señaladas (Paco estuvo especialmente “destroyer” y hasta 5 jugadores verdiamarillos vieron la tarjeta amarilla por generosidad arbitral) en campo local y, sobretodo, en las proximidades del área, los visitantes generaban constante peligro en los golpes francos. Los últimos diez minutos de la primera parte fueron de cierta angustia para el Sanpa. Alberto, muy seguro en los balones altos a lo largo del partido, tuvo que lucirse en dos ocasiones: la primera en un disparo directo de falta, que se aceleró con el césped mojado y que sacó el arquero local con una gran estirada; la segunda, en otro balón traicionero por bajo, que se le escapó a la primera pero que rápidamente impidió que fuera rematado al borde del área pequeña. A pesar de la incertidumbre final, al descanso se llegaría con 1-0 en el marcador.La reanudación trajo aún más lucha y menos fútbol. Los hospitalenses veían como el reloj iba corriendo y cómo los de Sant Joan seguían resistiendo. Un centro desde la izquierda no encontró la cabeza del delantero visitante en plancha en lo que pudo ser el empate. Por otro lado, un robo de balón de Marc en las inmediaciones del área de la Unificación también pudo ser la sentencia a los 60 minutos. El tiempo siguió transcurriendo como la lluvia, constante e inexorable, hasta que Maza probó fortuna a los 71 minutos, pero de nuevo detuvo el portero. Y diez minutos después, una bonita tuya-mía entre el “10” del Sanpa y Albert estuvo a punto de llegar hasta “la cocina”,
pero no fructificó una vez dentro del área.
La incertidumbre en el marcador, que fue igual de constante y angustiosa que la lluvia, pareció desaparecer cuando, en un balón dividido en campo de la Uni, Maza consiguió cabecear hacia la posición de Marc, que se deshizo de su marcador y elevó de forma sublime el balón sobre la salida del portero, estableciendo de vaselina lo que parecía el definitivo 2-0 para el Sanpa, que ponía fin a tanto sufrimiento a falta de 5 minutos para el final.Craso error. Solo dos minutos después, una larga diagonal de derecha a izquierda del ataque hospitalense buscó a un atacante en escapada. Aunque parecía que Úbeda podría neutralizar la escapada (iba casi a la par del delantero), la precipitada salida del Alberto fuera del área y su fallo en el despeje, dejó al sorprendido delantero con el balón a su alcance y la portería vacía. 2-1. El único error claro se cobraba su precio en forma de gol y de nuevos e innecesarios nervios hasta el final del partido.
Sin embargo, aquello fue el último acto de un durísimo partido pasado por agua que permite a los locales sumar tres valiosísimos puntos, amén de ascender hasta la 5ª plaza de la tabla, empatado a puntos con el Gornal, que se llevó un sorprendente e inesperado correctivo por parte del colista l’Esquerra de l’Eixample (¡2-5!), muy semejante y no menos espectacular que la victoria a domicilio de La Florida, próximo rival del San Pancracio, en campo del Parc por un aplastante 1-5. Todos los demás partidos de la jornada concluyeron en empate (2-2 entre Santa Eulalia y Levante, 1-1 entre Sarrià y Almeda y 2-2 entre Can Buxeres y Sant Ildefonso) o fueron suspendidos por la lluvia.Esta liga sigue locamente competitiva…
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